Iván Arenas
El próximo 7 de diciembre
A un año del intento de golpe de estado de Pedro Castillo

El próximo 7 de diciembre se cumplirá el primer año de gobierno de Dina Boluarte. No vale olvidar la manera como llegó a la primera magistratura. El ex presidente (conviene recordarlo siempre) Pedro Castillo dio un golpe de Estado. La pequeña historia dirá que acorralado por las acusaciones de corrupción el “Amauta” Castillo (como sus seguidores empezaron a llamarle los primeros días de mandato) se arriesgó a dar un golpe que a las dos horas estaba controlado. En términos futbolísticos diríamos que Castillo metió un autogol.
Los sectores que se sienten magullados tanto por el encarcelamiento de Castillo como por la asunción republicana de Boluarte, pretenden organizar, en recuerdo a la fecha, un paro en todo el país. Días antes de las fiestas navideñas, con la gente metida de lleno en las compras y las celebraciones, será otra marcha fracasada. Ojo, el 12 de octubre pasado también hubo un paro y el 17 de ese mismo mes una marcha. Todas reducidas y sin capacidad de algo.
Hoy hay un cogobierno entre Dina Boluarte y Alberto Otárola, con anuencia de un legislativo que deja hacer y deja pasar. Otárola es el negociador con las bancadas en un Congreso dividido por pequeños grupos, es el fontanero que se encarga de calibrar y pulsar de cuando en cuando los botones del Estado para que no dejen de funcionar.
Los datos económicos no van bien y el Gobierno lo entiende así. Desde el Ejecutivo se busca la confianza de los empresarios para volver a invertir en un país arrasado por las tres plagas: la institucional, la sanitaria poscovid y la social. El resultado: 27% de pobreza con un crecimiento del PBI negativo.
Con un Ejecutivo enfrascado en la recuperación económica y rogando que el próximo fenómeno de El Niño (FEN) no sea la cuarta plaga, el Congreso tiene la mesa servida para hacer las reformas políticas que necesita el país, cuyo problemas institucionales son la ingobernabilidad y los choques entre Ejecutivo y Legislativo que dejan muertos y vacados.
Este 7 de diciembre no será fácil de olvidar. Todo indica que la izquierda, en pleno, no se desmarca de la fecha y va en tono de revancha. Por un lado han triunfado en su “relato”. Más del 50% de peruanos encuestados cree que fue el Congreso el que dio un golpe a Castillo.
Falta mucho tiempo aún. Dos años son muy largos, en 24 meses todo puede pasar. El gobierno no hará cambios en el gabinete. El problema no es que salga Otárola sino quién viene. Nadie agarra el fierro caliente de un gobierno que tiene 8% de aprobación. Otárola seguirá, remozarán el gabinete y el ministro de Economía volará después de marzo, cuando se sepa la intensidad y el impacto del FEN.
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