Eduardo Zapata

Eduardo Zapata

El libro como tótem, hermanito

A propósito de los “libros” mencionados en los CNM-audios

El libro como tótem, hermanito
Eduardo Zapata
02 de August del 2018

 

Curioso que la primera acepción que nos ofrece el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española para la palabra “tótem” sea “Objeto de la naturaleza… que en la mitología de algunas sociedades se toma como emblema protector de la tribu o del individuo, y a veces como ascendiente o progenitor”.

Curioso, pero aplicable a los nauseabundos diálogos —que a propósito del poder y la justicia— hemos escuchado en los últimos meses. Claro está que reveladores de una situación conocida, claro está que producto de una difusión gradual con intencionalidad política, pero reveladores al fin y al cabo.

Ya hemos hecho alusión al uso de los diminutivos hermanito, compadrito, jefecito, favorcito, rapidito, así como a otros términos que claramente suponían la venta de conciencias. Que terminaba con el uso —interpretable freudianamente— de empujadita. Razón y ley supeditadas a instintos bastante primarios del ser humano para establecer una relación que, más que de confianza, implicaba abiertamente complicidad.

Lo anotamos desde el primer audio en el que el invisibilizado por la prensa señor Giuffra intentaba comprar votos a cambio de la no vacancia presidencial. Pero sobre este caso casi ya no se comenta, a pesar de que se revelaban ya peligrosas matrices éticas y lingüísticas vinculadas a la política. Y han seguido surgiendo dosificados audios. Que, más allá de la hediondez y náuseas que puedan provocar, revelan ciertos aspectos preocupantes de nuestras conductas cotidianas.

En varios de los audios un inefable juez y sus interlocutores hablan de libros, no como productos culturales, sino como alusión a mercancías. A unidades de medida de sumas de dinero. Y curiosamente podría haber una raíz de preocupación ecológica (y tal vez tengan la desvergüenza de aludirlo hasta en la defensa) de hablar de libros “con hojas verdes”. En cualquier caso la globalización: preocupación ecológica o alusión a la moneda de intercambio internacional.

Decíamos al principio de esta nota que un tótem es un objeto que en algunas sociedades es tomado “como emblema protector de la tribu o del individuo, y a veces como ascendiente o progenitor”. “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”, dijo alguna vez Jorge Luis Borges refiriéndose al libro como objeto cultural.

Pero he aquí que el inefable juez —sin restarle importancia a la palabra “libro”, porque de cuya lectura se desprende la ley— no vacila en hacer la sinonimia entre ley y mercancía. Bajo el amparo del prestigio del libro cultural. Para el juez, y lamentablemente para muchos individuos, el libro entendido como mercancía se toma como tótem. Como emblema protector de la tribu, del individuo o de la confianza entre mafiosos. Y lo más grave, y siguiendo la definición de la RAE, “Como ascendiente y progenitor”.

Reparemos en la palabra progenitor. Para nuestro sistema judicial pareciese que los códigos en vez de ser instrumentos de convivencia civilizada, lo son de injusticia.

 

Eduardo Zapata
02 de August del 2018

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