Carlos Rivera
El caminante
El trabajo literario y editorial de José Córdova

José Córdova León es un destacado editor trujillano nacido en el distrito de Quiruvilca,
exactamente en el Centro Poblado de San José de Porcón; lugar que enamora por sus
verdes paisajes, su belleza fresca y un tibio clima. En la actualidad alcanza los 813
habitantes. Pertenece a la provincia de Santiago de Chuco donde abrió los ojos el
inmortal César Vallejo. Ironías hermosas de la vida por eso se le conoce, en el mundo
editorial, como “Vallejín”. Y a contrapelo de su génesis marcada por este venerable
poeta que se fue a morir a París con aguacero, José eligió otra ironía: la de su destino
con los libros en la volcánica tierra de Alberto Hidalgo, Mariano Melgar y Mario
Vargas Llosa.
Trajo su melancolía a estas tierras tremebundas y vanidosas. Trajo su lirica norteña a
trenzarlas con las fibras de su poesía que también fluye en él, libremente como las
aguas de ese “Inmenso mar dotado de delirios” como escribía Valéry en “El cementerio
marino”. Pero su “errancia” continuó y ha llevado su oficio por diversas partes del
continente. Cabalgando en proyectos, acomodando textos, rociando sus cuidados a cada
poemario, cuento o novela que caen a sus manos y las ilumina con su energía de
inquieto editor que siempre tiene listo el morral para atravesar cualquier frontera.
En la misma estirpe de los grandes editores clásicos (pienso en Alberto Tauro, Juan
Mejía Baca, Carmen Balcells, Victoria Ocampo) que eran seres de una fina sensibilidad
cultural y un robusto soporte de lecturas amansando las olas creativas, sinsabores,
egolatrías o avizorando las verdaderas obras que merecen un pequeño sitial en el canon
de la calidad que los buenos lectores eligen. Así, José ha cumplido con su editorial 16
años. Sus proyectos editoriales abarcan Cascahuesos, Tribal y Surnumérica. Dentro de
sus autores consagrados podemos mencionar a Yuri Vásquez (ganador del Copé de
Cuento,1994) autor de varias novelas apoteósicas (El nido de la tempestad, La
inmensidad) y de formidables cuentos que giran entre el jazz, el horror y la fantasía
(Cortometraje, Témpanos y Kamikazes). Además, su pasión creadora —como la de
aquellos demonios clásicos de la literatura— lo ha llevado a proferir estas palabras que
hablan de su compromiso: “Mi pacto con la literatura es hasta la muerte”. También ha
publicado a Rodolfo Hinostroza, Enrique Verástegui, Teresa Ruiz Rosas y una extensa
lista.
Dentro de su colección internacional tiene al cubano José Kozer, Premio
Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2013, al portugués José Luís Peixoto,el cubano
José Kozer, Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2013 (quien además dijo,
en un festival de poesía de Cuenca, Ecuador, que Córdova era el “Herralde andino”) y el
alemán Andreas Bellasi entre otros. En la actualidad supera los 140 títulos. Agregando
tres nombres especiales en su catálogo como son Edmundo de los Ríos(1944-2008),
Edgar Guzmán (1935-2000) y Gamaliel Churata(1897-1969) (por quien José viajó
consultando archivos, sondeando información, referencias, fotos, textos inéditos con el
objetivo de alcanzar un verdadero acervo cultural para mantener la vigencia de este
renovador de la tradición literaria peruana. Un esfuerzo inconmensurable que la historia
le debe reconocer en algún momento como lo hizo el crítico Ricardo Gonzales Vigil
enterado de la aparición de Tojjras:
“En la medida que se consolida el reconocimiento internacional de Gamaliel Churata
como uno de los más originales e importantes vanguardistas latinoamericanos, van
apareciendo inéditos de su abundante producción dispersa. Esta vez el acontecimiento
literario fue posible gracias a la tenacidad del editor José Córdova: se hizo realidad la
publicación de una obra que Churata anunciaba editar en 1926 (hubiera sido su primer
libro): Tojjras y otras narraciones(Surnumérica,2020). Un conjunto de estampas lírico-
narrativas que hay que relacionar con el cultivo vanguardista de una modalidad
narrativa en proceso formativo, ahora en auge: el microrrelato”.
Y en esa línea cultural supo granjearse opiniones sobre el rol de la cultura en el sector
público:
“El Gobierno Regional o la Municipalidad Provincial, tienen grandes presupuestos para
el aniversario de Arequipa, pero no tienen presupuesto para hacer un fondo editorial o
para poder contratar derechos de autor. Despilfarran el dinero en otras cosas pero no en
el aspecto cultural” (Entrevista a la revista Limagris TV, 06/10/2022).
Tal vez lo suyo en un esfuerzo que marcha a contracorriente, con escasos recursos y una
casi nula gestión de las instituciones representativas en favor de proyectos mayores pero
la pasión por los libros puede más y José no claudica en este compromiso.
Sus dotes de atento editor lo conducen por la creación literaria. Se mueve en los
diversos géneros como la crónica. Aquí un ejemplo de su encuentro con el poeta
Luzgardo Medina Egoavil:
“La noche cayó en silencio y nos envolvió hasta recuperar la memoria. Nos perdimos no
sé por qué calles, no sé por qué lugares abandonados. Con varias botellas de vodka
brindando en su nombre. Bebimos en su memoria como si aún estuviera a nuestro lado.
Y no recuerdo más. Desperté 4 días después en el cementerio dándole mi despedida y
dejando algunas lágrimas al ver cómo sus familiares lo cubrían con certeras porciones
de tierra.” (La memoria y la vida. Discursos. Tomo I, Quimera,2017)
Léase también el excelente estudio que desarrolla en su compilación 17 cuentos desde
Arequipa(2012). Pero, donde evidencia su altura literaria es en la poesía.
Transcribimos este poema:
-me despierto y me levanto: ahora no poseo almohada dónde
Soñarte
nada me acompaña
solo soy lo que tengo: este cuerpo que a veces poseo
y mi sexo es solo humo
pertenece a la esfinge de mi muerte
por eso mientras doblo el cuerpo dando vueltas por el mundo
como nada
siento el vórtice
que todos duermen
la noche va filtrando en rostro con los desperdicios de la luna
toda mi arquitectura capilar para que duerma.
El poeta apuesta por la hondura del lenguaje (lo desafía en su esencialidad cósmica y
caótica), no cae en los grotescos artificios que algunos quieren vender como depurada
técnica. Tampoco pretende calmar sus lamentos con la exclusividad de unos versos
inteligentes. O pretende ecualizar las coordenadas sociales en su poesía recurriendo al
papel panfletario de ser mensajero de sus proclamas políticas. Su postura es metafísica,
premunido de sencillas formas en su estructura, pero avasalladoras en la marea de
emociones que nos provocan como la incertidumbre existencial, el dolor del hombre y
sus parábolas cotidianas.
José Córdova es una humanidad andariega. Discurre por las calles con serena
apariencia ante aquellos malestares que lo inquietan como a cualquier hombre, pero
convierte esa acritud en fantasías con la palabra. En cualquiera de sus facetas José es un
devoto de las musas, un arquitecto de su destino, un sociólogo de la cultura y sobre un,
editor trotamundos que va por la vida “mascando un chicle de optimismo” de la mano
de sus hermosas gemelitas.
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