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El conocimiento integra a la sociedad

Columna

El conocimiento integra a la sociedad

6 de Septiempre del 2017

Importancia de la calidad educativa

La importancia de la educación es que incentiva a las generaciones que se están formando en la necesidad de investigar, descubrir, conocer, aprender y emprender mediante la aprehensión de la realidad que nos rodea. Una investigación bien orientada incentiva en los estudiantes la formulación de preguntas y, por consiguiente, la búsqueda de las soluciones más adecuadas a su entorno social, cultural y ambiental.Cuando el conocimiento generado resulta útil es valorado por la sociedad y la disposición a apoyar la actividad científica se incrementa.Cuando la sociedad otorga reconocimiento a la investigación hace que sus productos sean aplicados; y los tomadores de decisión, desde la esfera política, tienen que incorporar sus propuestas.

La importancia de la educación y del impulso de una cultura meritocrática dentro del sistema educativo radica en ello.La calidad en el servicio educativo que brinda el Estado es una exigencia que respalda la sociedad en su conjunto, y si son los profesores los artífices de cimentar el pensamiento crítico en los estudiantes, es lógico y razonable que tras capacitaciones y evaluaciones sea reconocido aquel que se esforzó y superó. Y también que debe ser separado del sistema quien no cuenta con las suficientes calificaciones ni cualidades para ejercer la docencia.

El conocimiento se alimenta y retroalimenta siempre y cuando haya una buena cimentación en el sistema educativo.De lo contrario, motivar la reflexión resulta ciertamente difícil, un arresto vacuo en el que la perspectiva de futuro, de conocimiento acumulado y acrecentado se diluye.

El magisterio merece más, sí, efectivamente; pero por sobre todo, nuestros estudiantes.Cuando se transmite el conocimiento de manera compartimentada, lo más probable es que el estudiante considere que la aproximación a cada materia avanza por caminos diferentes, lo cual no es cierto.Los acontecimientos históricos responden a causas sociales, económicas, políticas y también científicas y tecnológicas.Las invenciones del teléfono, el celular, el automóvil, el avión o Internet generaron una transformación pacífica y una multiplicación de la riqueza que brindó a un número cada vez más creciente de personas las posibilidad de acceso a la información, al conocimiento, a la reducción de tiempos para trasladarse de un lugar a otro, a la mejora de su calidad de vida; si comparamos con la situación previamente existente a la incorporación de estos inventos al sistema productivo.

El conocimiento integra y armoniza a las sociedades de manera pacífica, aunque siempre surgirán líderes díscolos que pongan en riesgo lo avanzado.Frente al conocimiento, las personas actúan empleando el sistema de intercambios, que también incluye la esfera cultural. Incorporan lo que les resulta útil, desechan aquello que no. Mantienen lo que consideran superior y lo ofrecen a otros para que una y otra persona, grupo poblacional o étnico, con sus respectivas culturas avancen y satisfagan sus expectativas.

La dinámica del intercambio e interculturalidad genera nuevo conocimiento, el cual debe ser aprehendido por las nuevas generaciones, y para eso necesitamos profesores con visión integradora.Formular preguntas como ¿se podrá generar una actividad turística? ¿Qué requeriríamos? Si el mar frente a nuestras costas tiene una gran profundidad, ¿se podrá construir un muelle para recibir barcos de gran calado? Si tenemos un río con abundante caudal de agua, ¿se podrá ampliar la frontera agrícola? Si no contamos con agua todo el año, ¿se podrá construir una represa? ¿Dónde? Si contamos con recursos petroleros o mineros, ¿debemos extraerlos y convertirlos en riqueza? Si necesitamos energía, ¿se podrá aprovechar la caída de agua para generarla?

Transformar la pobreza en un desafío para motivar la reflexión y, por ende, generar conocimiento, es lo que requerimos si efectivamente queremos superar ese estadio.

 

Guillermo Vidalón del Pino