El Gobierno de Keiko Fujimori ha presentado a los Comisionados de Alto...
Sorprendentemente, durante el gobierno de la presidente Keiko Fujimori –es decir, durante la administración de Fuerza Popular, un partido ligado históricamente al régimen promocional agrario– la burocracia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se siente empoderada para opinar a favor de la derogatoria del régimen promocional agrario que establece 15% en renta. Se propone derogar una política que explica el milagro agroexportador del Perú, que ha posibilitado incrementar las agroexportaciones de US$ 615 millones a cerca de US$ 15,000 millones, que ha convocado más de US$ 20,000 millones en inversiones y ha generado más de 1.5 millones de empleos entre directos e indirectos.
¿Qué ha sucedido? La comisión Agraria de la Cámara de Diputados hizo llegar al MEF una propuesta de la izquierda radical que propone excluir del régimen promocional agrario a las empresas con ventas anuales de más de 2,300 UITS (alrededor de S/ 12.65 millones de ingresos anuales). En el MEF se elaboró un documento señalando lo siguiente: “El desempeño favorable del sector y la concentración de utilidades en las empresas agrarias de mayores ingresos reducen la justificación de la tasa reducida del IR. Su continuidad genera un sacrificio fiscal que no atiende las restricciones de los pequeños productores, por lo que resulta razonable racionalizar dicho beneficio para las empresas de mayor envergadura”.
En otras palabras, el MEF propone la derogatoria del régimen promocional. Entre los argumentos están la necesidad de garantizar la trayectoria y estabilidad fiscal y el hecho de que el sector está consolidado y no se requieren esos “privilegios”. Algo más. Se señala la necesidad de seguir los estándares tributarios internacionales de la OCDE. En otras palabras, una política de Estado, un modelo de desarrollo en manos de un criterio de cajeros fiscales, pero de malos cajeros fiscales. ¿Por qué? Por ejemplo, si se trata de asegurar la trayectoria fiscal del Perú, ¿cuántos ministerios se van a reducir? ¿Hasta cuándo va a seguir el desangramiento fiscal de nuestra sociedad de parte de Petroperú? ¿Por qué no se han presentado las iniciativas constitucionales contra las leyes aprobadas en el Congreso pasado que incrementan las obligaciones fiscales en planillas? ¿Cuál es el plan para combatir la evasión tributaria? ¿Acaso el Estado burocrático, lleno de ministerios, oficinas y sobrerregulaciones, es el modelo a preservar y, en ese camino, se deben aumentar impuestos a los privados?
Se habla de estándares internacionales. ¿De cuáles? ¿Acaso de los de la OCDE que han convertido a Europa en un continente en ruinas económicas? ¿Por qué no se habla de los estándares internacionales de los tigres de Asia, que abreviaron el desarrollo a cinco décadas cuando a Occidente le demandó 200 años?
La Ley de Promoción Agraria (Ley 27360) copiaba el modelo exportador de los tigres de Asia (Corea del Sur, Taiwán); es decir, regímenes promocionales siempre y cuando se produjera para la exportación. Y como todos sabemos es imposible exportar sin innovación permanente. El resultado es incuestionable: Asia es el continente emergente y el modelo de los burócratas del MEF y de la OCDE son las ruinas que se extienden en Europa.
El modelo agroexportador –que se basó en la Constitución Política, los 23 tratados de libre comercio, la ley de Promoción Agraria (luego derogada por el progresismo) y las inversiones en infraestructuras hídricas– alcanzó tasas de crecimiento sobre los dos dígitos que, incluso, superaron a los mejores momentos de crecimiento de la China continental.
Hoy la burocracia del MEF señala que el sector está maduro y que hay un grupo de grandes empresas que se llevan la riqueza. ¿Cómo se puede sostener algo así? El milagro agroexportador peruano se desarrolla en apenas el 5% de las tierras dedicadas a la agricultura, y mediante 23 proyectos hídricos,se pueden ampliar las inversiones sobre un millón de hectáreas. Es decir, el milagro agroexportador puede multiplicarse por cuatro.
Considerando que la Ley 31110 estableció el bono especial para el trabajador agrario (bono Beta) que le agrega el 30% de la remuneración mínima vital al salario agrario y se ha establecido la distribución de utilidades para los trabajadores hasta el 10% del total, la propuesta de restringir el régimen promocional a la reinversión, simplemente, es terminar con el modelo. Si algo así sucediese los campos agrícolas se convertirían en polvorines con los trabajadores bloqueando carreteras por el recorte de utilidades.
El informe de la Dirección General de Política de Ingresos Públicos del MEF pretende ser uno técnico, pero es absolutamente ideológico, anti-inversión y le hace el juego a la agenda de las oenegés anti agroexportadoras que han surgido en los últimos años, a semejanzas de las oenegés antimineras.
















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