Renatto Bautista
Madrid: libertad o socialismo
Las elecciones para la Asamblea de la Comunidad de Madrid

El martes 4 de mayo habrá elecciones para la Asamblea de la Comunidad de Madrid. Se trata de una plaza electoral importante en España, por obvias razones, al grado que estas elecciones son consideradas como un referéndum sobre el gobierno de coalición de izquierdas PSOE - Podemos. Firmemente considero que si PSOE y Podemos no logran obtener la mitad más uno de los asientos en la Comunidad de Madrid (69) existen enormes posibilidades que haya un adelanto de elecciones generales para finales de este año.
Haré un análisis de los dos espectros políticos que están compitiendo en esta lid electoral: Del centro a la izquierda tenemos a Ciudadanos, al PSOE, a Podemos y Más Madrid. Esta última franquicia electoral es una escisión más izquierdista de Podemos, comandada por Ínigo Errejón, ex segundo del inefable castrochavista Pablo Iglesias. Del centro a la derecha se encuentran el Partido Popular y VOX. Comenzaré por el primer espectro del centro a la izquierda.
Ciudadanos tiene como candidato al señor Bal, que actualmente es diputado, pero ya es un partido en descomposición política; primero, por caer en la tentación del ultracentrismo, sumado a su política de coqueteo y tibia respecto al pésimo manejo de la crisis de la pandemia por parte del gobierno social comunista de Pedro Sánchez (PSOE) y Pablo Iglesias (Podemos). Indudablemente, Ciudadanos ha perdido la brújula política y si llegara a pasar la valla electoral (5%) no dudo de que pactará con el candidato del PSOE si fuera el más votado de los candidatos del espectro de izquierdas. Lo que queda de Ciudadanos es ser la muletilla del PSOE, no la regeneración que prometieron a España desde el año 2015.
El histórico PSOE tiene como candidato al señor Gabilondo, que fue ministro de Educación en el gobierno de Rodríguez Zapatero. Lo más probable –en base al promedio de las encuestas– es que sea el partido de la coalición de gobierno el que obtenga el mejor resultado. ¿Qué espera Gabilondo? Indudablemente que la sumatoria de sus escaños, más los de Podemos y Más Madrid, llegue a 69 o más. ¡Él espera ganar, pero gracias a los votos del castrochavismo español!
Luego tenemos a Podemos, que tiene como candidato al agente castrochavista Pablo Iglesias, que hace una jugada arriesgada. Antes del anuncio de su candidatura, Podemos obtenía un promedio de 5% en las encuestas. Obviamente él obtendrá más porque su objetivo principal es ser más votados que Más Madrid ,comandado por su ex brazo derecho Íñigo Errejón, sumado a que él desea polarizar la campaña con la vil táctica de llamar “fascista” a un partido constitucionalista como VOX, que siempre ha pedido el respeto irrestricto de la Carta Magna.
Iglesias tiene un claro cordón umbilical con la dictadura chavista de Maduro. ¿Quién financió la construcción de Podemos como partido? Es imposible pensar que lo hicieron los sueldos de algunos catedráticos de la Complutense de Madrid. ¡El dinero viene de la Venezuela chavista, ya que Iglesias y Monedero trabajaron para el fallecido dictador Chávez! Ya que me estoy refiriendo al dictador Chávez es válido mencionar que él quería su cabeza de playa en Europa, porque vivió obsesionado respecto al ex presidente del gobierno español José María Aznar que fue el primero en reconocer el breve gobierno de Pedro Carmona (11 al 13 de abril del 2002). Chávez tuvo visión al financiar Podemos que ahora gobierna –en coalición– con el PSOE. ¡El castrochavismo ya tiene su cabeza de playa en Europa! Para los que dicen: “Pero España no es Cuba ni Venezuela”, recuerden que lo mismo decían los venezolanos en febrero de 1999 y lo mismo decían los cubanos en enero de 1959. Es decir, la toma del poder por fuerzas de la ultraizquierda –en cualquier parte del mundo– es factible. Lo cierto es que España es una democracia deteriorada por la existencia de un partido de ultraizquierda, que, siendo la cuarta fuerza política, esté sentado en La Moncloa y tiene algunos ministerios. Entre ellos, la conviviente y madre de los dos hijos de Iglesia, la señora Montero, que antes de ser diputada era una cajera en Saturn.
La otra candidatura de la ultraizquierda española es la representada por la señora Mónica García, de Más Madrid. Indudablemente, la disputa –en el espectro de la ultraizquierda– será entre ella e Iglesias. Repito que Iglesias aspira a tener más votos que Más Madrid; por dicha razón él tomó la decisión de renunciar a la vicepresidencia del gobierno español y ser actor político en esta elección que es clave para el futuro español.
En cambio, en el espectro del centro hacia la derecha solo hay dos opciones. La primera es del Partido Popular, representada por Isabel Díaz Ayuso, actual presidente de la Comunidad de Madrid. Díaz Ayuso ha realizado una gestión interesante, sobre todo en la actual pandemia, porque no permitió el cierre de la hostelería y restaurantes porque generan dinámica económica. Al fin y al cabo, lo que importa es tener trabajo y dinero para los hogares de estos trabajadores madrileños. Indudablemente, Díaz Ayuso será la más votada, pero no creo que llegue a tener mayoría absoluta –por sí sola– por lo cual necesitaría que VOX tenga una significativa representación en la Comunidad de Madrid, porque solo VOX es garantía que ella siga haciendo un buen gobierno.
Lo también cierto es que Díaz Ayuso representa una centro derecha responsable, que es el temor del jefe del Partido Popular que es Pablo Casado que, por mezquindad política, sería capaz de que Diaz Ayuso cogobierne con el PSOE o entregar “su cabeza en bandeja de oro” porque ella le haría sombra en el Partido. ¡Terrible tanta tibieza de Casado, que no ha aprendido nada de los pésimos resultados de su partido en Cataluña el 14 de febrero!
El otro partido de derecha, conservadora, es VOX que lanza como candidata a una mujer digna de admirar como Rocío Monasterio. VOX sabe que no serán los más votados, pero que ellos deben mantener (o aumentar) sus 12 escaños en la Comunidad de Madrid, porque son los únicos que impedirían que la coalición social comunista se apodere de Madrid. El votante de derecha debe saber que un VOX fuerte es garantía de un gobierno fuerte de Isabel Diaz Ayuso. Además, VOX ya demostró que su voto no es perdido porque ellos tuvieron la llave del cambio en Andalucía tras 40 años de gobiernos del PSOE en dicha comunidad autónoma.
VOX no es un partido de extrema derecha porque no pretenden la reinstauración de una dictadura, tipo la de Franco. Sinceramente, VOX es un partido de una derecha conservadora y dura que no tiene ningún complejo en combatir los postulados de la ultraizquierda española, como la mal llamada “memoria histórica” que más bien es una venganza de los herederos de los derrotados en la Guerra Civil Española (1936-1939).
En conclusión, la Comunidad de Madrid seguirá en libertad si la sumatoria de escaños del Partido Popular y VOX es igual o mayor de 69 escaños. Si el espectro de la ultraizquierda más el PSOE llegaran a la mayoría absoluta sería el triunfo del gobierno de Sánchez e Iglesias, que es el peor gobierno europeo en la administración de la crisis por la pandemia. Madrid elegirá entre libertad y socialismo, no hay más opciones.
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