Guillermo De Vivanco

Los contadores de cuentos

Sobre las recientes promesas de Juntos por el Perú

Los contadores de cuentos
Guillermo De Vivanco
27 de mayo del 2026

 

Lo más infame de la política es la mentira. Prometer lo imposible es burlarse de la esperanza de los más desdichados. Construir un relato divisionista que ahonde las desigualdades sociales es un libreto gastado; lo usaron Castro, Chávez, Morales y Maduro, y el resultado fue catastrófico. Ahora, Juntos por el Perú pretende un maquillaje a destiempo: ocultar a su principal vocero y candidato a ministro del Interior, Antauro Humala, condenado por el asesinato de policías, o recular en su reiterado propósito de saquear el BCR, es puro oportunismo. Qué patético resultó escuchar al balbuceante Pedro Francke defender un plan de gobierno que ni siquiera había leído. Luis Carranza lo sepultó.

Para Juntos por el Perú, los terroristas son luchadores sociales y Julio Velarde es el protector de los poderosos, mientras las reservas serían un botín a repartir. Maestros en filología y eufemismos, pretenden ocultar lo innegable. Es el Movadef el que está en segunda vuelta y aspira a llegar al poder. Ante esta circunstancia, me pregunto si los votos prestados que recibió Nieto Montesinos lo hacen creer que tienen valor propio, que son endosables. ¿A ese nivel llega su vanidad y soberbia? ¿Acaso el riesgo de que Sendero tome el poder no obliga a dejar la neutralidad en defensa de la patria? Los que creemos en la libertad no podemos escondernos en la neutralidad; no se está escogiendo entre opciones democráticas que permitan el cálculo político.

¿Vamos a seguir culpando al fujimorismo, ignorando a Toledo, Humala o Castillo como responsables del deterioro institucional y económico? Desconocer la data es la base del socialismo; la izquierda teme encararla porque sería desarmarse ante la realidad. Los testimonios de los cubanos sin agua ni electricidad, rebuscando en los basureros un mendrugo para paliar el hambre; la diáspora venezolana; o una Bolivia empobrecida, ¿acaso no son el espejo en el que debemos mirarnos para evitar caer en la trampa del cuentista? Basta de no reconocer responsabilidades y de echarles la culpa a los poderosos o a las élites limeñas. La cifra de los recursos administrados por Arequipa el año 2025 por canon minero asciende a S/ 1,285 millones; en Moquegua, a S/ 1,025 millones; y en Cusco, a S. 535 millones por minería, más S/ 1,748 millones por el canon gasífero.

Entonces, ¿quiénes son los responsables del correcto uso de estos ingentes recursos y de su despilfarro? ¿Keiko Fujimori?

La corrupción sería imposible si no existiera impunidad. En las universidades, si un alumno desaprueba por tercera vez una materia, se cancela su matrícula y es expulsado. Si a un fiscal le corrigen una veintena de veces su acusación, como le sucedió a José Domingo Pérez, no le pasa nada, aunque felizmente desaprobar su examen para ser juez sí impidió su nombramiento. Este sujeto encarna lo peor del funcionario público: díscolo, figurete, histriónico y completamente ideologizado. Encarceló en tres oportunidades a la principal figura política del momento, finalmente declarada inocente. Pero ¿quién le devuelve a Keiko y a sus hijas los casi 500 días de una carcelería injusta? ¿Cómo reparar la persecución política a la que fue sometido Alan García, quien prefirió la muerte antes que el escarnio público? Este sujeto debería pasar en prisión los mismos días en que encarceló a una inocente. Me hace recordar al inspector Javert, el célebre perseguidor de Jean Valjean en Los Miserables, o a Gérard de Villefort en su enfermizo acoso al El Conde de Montecristo.

En una reciente entrevista en el programa “Ahora y en la Hora”, conducido por Christian Hudtwalcker, el candidato a la vicepresidencia por Fuerza Popular, Miguel Ángel Torres, explicó el contexto que derivó en el autogolpe de Estado de Pedro Castillo el 7 de diciembre de 2022. En ella detalló cómo se fueron acumulando diversos hechos que obligaban al presidente a responder ante el Congreso. Tal vez el detonante fue la declaración del exasesor del Ministerio de Vivienda, Salatiel Marrufo, quien reveló las coimas que Sada Goray habría hecho llegar al presidente Castillo. A ello se suman los hallazgos periodísticos vinculados a la casa de Sarratea, los nombramientos indebidos y la corrupción campante en todas las esferas del gobierno.

José Domingo Pérez aprovecha esta entrevista como argumento para su próximo relato y anuncia la formalización de una denuncia penal sobre una supuesta confabulación contra el expresidente Castillo, por “iniciar el proceso de vacancia declarando a Pedro Castillo con incapacidad moral”. Argumenta que estos hechos públicos y notorios constituyen un delito que Micky Torres habría confesado ante los medios de comunicación. “A confesión de parte, relevo de prueba”, concluye. En serio, este sujeto defiende la inmoralidad, el totalitarismo y la corrupción de Castillo, y considera que todas sus tropelías son confabulaciones ajenas y no delitos execrables. Ante personajes que pretenden hacerse del poder, ¿podemos mantener la neutralidad? La tibieza es guarida de cobardes. Es hora de fijar posiciones firmes y contundentes ante las circunstancias que vivimos; el centro no vale.

Guillermo De Vivanco
27 de mayo del 2026

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