Tino Santander
“Interamericanismo democrático sin imperio”

Memoria a la tesis de Víctor Raúl Haya de la Torre
Después de 57 años de estridente y militante antimperialismo pregonado por Fidel Castro, hoy, tenemos una revolución insignificante por la crisis y el fracaso del socialismo colectivista. Es verdad, que el torpe bloqueo económico de los Estados Unidos, entregó la revolución cubana al bloque soviético.
Sin embargo, el error norteamericano lo enmienda BaracK Obama o San Obama como lo llaman los habaneros esperanzados en que el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y económicas (falta levantar el bloqueo económico y devolver Guantánamo), traiga a los cubanos la anhelada libertad democrática.
La visita de dos días del presidente norteamericano marca un hito histórico para la democracia cubana, es el primer presidente que se reunió con los disidentes políticos, además, dirigió un mensaje al pueblo cubano desde la plaza de la revolución otrora ágora de los discursos más radicales de Fidel Castro, contra el imperialismo norteamericano.
¿Qué ha cambiado en el mundo para que la Cuba “socialista y el imperio” se conviertan en buenos vecinos? Primero los Estados Unidos empiezan a superar la obsoleta diplomacia sustentada en el desconocimiento de la realidad de América Latina y el Caribe.
Segundo, el fracaso de la revolución y la imposibilidad de sostener un régimen totalitario eternamente. El último intento de expandir la revolución cubana con las tesis del socialismo del siglo XXI ha llevado al colapso a Venezuela, Ecuador, Brasil con la excepción de Bolivia.
Tercero, el antimperialismo socialista solo fue fantasía ideológica, slogan sin contenido, falsa percepción de la realidad, emoción desbordada por la justicia social y, sobre colonialismo mental. La lección es que: La realidad no se inventa se descubre.
Cuarto, la revolución tecnológica de las comunicaciones, la globalización económica y, interdependencia política, hacen que se configure un nuevo escenario para el desarrollo económico de los latinoamericanos.
Las tesis del “interamericanismo democrático sin imperio” de Haya de la Torre, era muy clara: Trato igualitario, justo entre las dos Américas. La del Norte, industrializada y la del Sur y el Caribe subdesarrollada.
El interamericanismo democrático sin imperio, señalaba Haya de la Torre, era fundamental para la unidad latinoamericana, la democracia social, el libre comercio y, la banca de fomento de desarrollo (BID) fue su prédica frente a lo que él llamaba: “la demagogia comunista”.
Estas tesis fueron incomprendidas por muchos sectores del aprismo a quien acusaron de revisionista y traidor a las tesis marxistas aurorales. La propaganda antimperialista cubana fomento en la juventud latinoamericana rechazo a Norteamérica.
Paradójicamente, Raúl Castro, después de 57 años de lucha estéril en el desierto socialista, asume -sin saberlo- las tesis de Haya de la Torre y, fomenta en el continente un interamericanismo democrático sin imperio que hasta los propios norteamericanos aceptan.
Al ver a Obama con Castro en la Plaza de revolución inaugurando una nueva etapa de la vida democrática entre las dos Américas me arrepiento de no haber comprendido la propuesta hayista que acertó en su juicio histórico sobre el destino de Latinoamérica.
Se abre en el continente americano una nueva posibilidad de verdadera integración con equidad, de libre comercio, de libre tránsito. Cuba, es un paso decisivo que pronto será una democracia plena.
La historia reconocerá el valor de Obama y Castro para paulatinamente vencer temores y prejuicios mutuos y, tal vez los peruanos reconozcamos superando diferencias políticas a Haya de la Torre.
Por Tino Santander Joo
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