Renatto Bautista
El injusto trato: comunismo y nazismo
Juntos han matado a 100 millones de personas

Escribo este artículo antes de saber los resultados de la segunda vuelta electoral en el Perú. Por consiguiente a bordo un tema que creo que es vital de reflexionar: el injusto trato que en Occidente se da a dos ideologías totalitarias que causaron mal donde fueron puestas en la praxis política. Me refiero al comunismo y nazismo, ideologías primas hermanas en perversidad y terror.
Siempre he considerado que un verdadero demócrata debe ser anticomunista y antinazi, porque estas ideologías, aplicadas en la realidad, no querían el bien del ciudadano, sino que el ciudadano sea un esclavo más. Lamentablemente, la historia del siglo XX ha demostrado la perversidad humana con estas dos ideologías que se autoproclamaban “redentoras”. Mientras el nazismo cree en la “superioridad de la raza aria” frente a las demás razas, el comunismo cree en la “revolución proletaria” como mecanismo de acabar con la burguesía y uno de “sus inventos favoritos” que es la democracia representativa. Además, estas dos ideologías pretenden crear una sociedad “ideal”, pero en base a la violencia. Por lo menos para el comunismo, la violencia es la partera de la historia. Y terriblemente lo demostraron al matar a más de 100 millones de personas, en todo el planeta, desde la toma del poder bolchevique en Rusia. ¡Qué barbarie!
En nombre del “proletario” se han realizado terribles orgías de sangre, como la construcción de dictaduras como la Rusia soviética de Lenin y Stalin. Imposible olvidar los gulags, que eran los campos de concentración de la Rusia soviética. Otras terribles orgías de sangre fueron las perpetradas por el dictador comunista Mao y su mentada “revolución cultural”. O las del dictador comunista Pol Pot y sus jemeres rojos, que mataron al 25% de la población camboyana en un lustro.
En esta inefable lista de asesinatos podemos agregar a tantos dictadores africanos, de la órbita soviética, que mataron a miles de miles de sus ciudadanos; y al dictador cubano Fidel Castro que, ante su régimen de terror, especializado en su servicio de inteligencia, el G2, provocaron que miles de cubanos salieran de la isla, en balseros, hacia la Florida. Es decir, estos cubanos más miedo le tenían al dictador Fidel Castro que a los tiburones que se los podían comer. Lo cierto, para la estadística más conservadora, es que más de 150,000 cubanos fueron comidos por tiburones en su intento de llegar a Florida. Además, en esta lista del horror rojo hay que incluir a guerrillas y organizaciones terroristas que se proclamaban comunistas como los terroristas de Sendero Luminoso que asesinaron a 90, 000 peruanos.
La orgía de sangre perpetrada por el nazismo es más conocida y aceptada en Occidente, y asesinó a más de cinco millones de judíos en los terribles campos de concentración. Considero que el Holocausto (genocidio contra los judíos) es un inmenso hoyo negro en la civilización humana. Los alemanes permitieron la terrible escalada de violencia contra los judíos, desde esas funestas Leyes de Nuremberg, que le quitaron la nacionalidad alemana a los judíos y fueron comparados con ratas, hasta la perversidad de los campos de concentración.
Además, de los judíos asesinados por el nazismo, tenemos a más de cinco millones de civiles soviéticos, a más de tres millones de prisioneros de guerra, a tres millones de polacos, a medio millón de serbios, a otro medio millón de gitanos y a 25,000 eslovenos. Estos más de 17 millones de seres humanos asesinados por el nazismo son una muestra terrible del odio en nombre de la “raza superior.”
Como conclusión, manifiesto una obviedad: el nazismo es condenado y despreciado (con justa razón) por la mayoría en Occidente. A diferencia del comunismo que es tolerado como si fuera una ideología democrática, cuando es una ideología totalitaria que siempre acaba mal. Lo cierto es que el comunismo es tolerado porque la Unión Soviética (referente para cualquier comunista nostálgico) ganó la Segunda Guerra Mundial, al lado de Estados Unidos y Gran Bretaña.
Finalmente creo que un mundo democrático será cuando se condene y desprecie al comunismo y al nazismo por igual, por ser dos ideologías totalitarias (contrarias a toda libertad) y por los perversos crímenes de lesa humanidad que perpetraron en el siglo XX.
P.D.: Un millón de venezolanos que residen en el Perú, son la mejor muestra del fracaso de la dictadura socialista de Chávez y Maduro. Esta inmensa realidad ni el más fanático castrochavista la puede negar. ¡Vivan las libertades en el Perú!
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