Jorge Morelli
Cerrón ha perdido
Con el cambio del ministro de Energía y Minas

Vladimir Cerrón ya no puede amenazar a Castillo con la vacancia de la Presidencia de la República. La semana pasada diez maestros de la bancada original del partido de gobierno renunciaron y se pasaron a formar otra, leal al presidente. Acto seguido, Pedro Castillo sacó del gabinete a varios ministros, principalmente al brazo derecho del cerronismo procubano en el gobierno: el de Energía y Minas. Cerrón ha perdido.
Existen indicios de que el ex ministro y funcionarios de Energía y Minas han venido obstaculizando el diálogo con las comunidades de Las Bambas y la propia empresa minera. Esto lo hacían con el objetivo delirante de presionar a Castillo para que el gobierno decidiera la estatización de la gran empresa minera china MMG, concesionaria de la mina de cobre peruana que produce el 1% del cobre del planeta. Fue demasiado.
Golpeado ahora, el cerronismo retrocede a atrincherarse en el espacio que le queda anunciando que fiscalizará a la ministra entrante a la cartera. La expectativa sobre la nueva gestión es que logre que la mina retome finalmente la producción, luego de su enésima paralización, y que esta vez sea de manera permanente.
Las relaciones con China son cruciales hoy para el Perú, ya que la exportación del cobre a esas costas es literalmente lo que mantiene a flote la economía. Esto es inmensamente más importante que la obsesión del cerronismo de otorgar servilmente a La Habana el control de los recursos naturales del Perú. La rancia dictadura castrista quiere vivir como un parásito del cobre del Perú, luego de haber agotado la riqueza del petróleo de Venezuela.
El paso necesario del gobierno hoy es tomar la decisión política de expulsar a los servicios de inteligencia cubanos. Pero el giro político personal de Castillo es demasiado lento y es posible que, aferrándose a los lugares comunes de la izquierda, se detenga ahora en este punto o se incline por emular en adelante –si no ya a La Habana y Caracas y el "modelo Evo" boliviano– al “modelo mexicano” de López Obrador, afín de muchas maneras a la izquierda caviar. Un segundo ensayo caviar sería otro craso error, como el que le abrió a Cerrón la puerta del Ministerio de Energía y Minas.
El paso de los días dirá ahora si Pedro Castillo es capaz de tomar la decisión política de iniciar la transición que se necesita para salvar al Perú del colapso.
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