Manuel Gago

Manuel Gago

Inkafarma: del dicho al hecho

La estructura de costos determina los precios

Inkafarma: del dicho al hecho
Manuel Gago
12 de febrero del 2018

 

En la compra de Mifarma por Inkafarma todavía hay pan por rebanar. La discusión todavía no está agotada. Al respecto, se ha dicho que no hay que temerle a los monopolios y que, por el contrario, son una ventaja para el mercado. Con la fusión las dos grandes cadenas de farmacias tendrán los ventajosos márgenes de operaciones de una empresa plenamente consolidada. El ahora monstruo empresarial podrá obtener los mejores precios de sus proveedores por los volúmenes de compra.

El objetivo de la integración de empresas integradas es obtener más utilidades, al reducir la estructura de los costos de producción; y disminuir la cantidad de los puntos de venta, al no haber una competencia con el mismo peso específico de antes. No habrá Mifarma versus Inkafarma compitiendo en la misma vereda, una al lado de la otra. Menos puntos de venta, reducción de personal, menos planillas. Una sola administración para una sola publicidad.

Las campañas para ganar clientes desaparecerían por no haber competidores de gran fortaleza que amenacen con arrebatar una porción considerable del mercado. En el mediano plazo ya no habría los llamados monedero del ahorro, puntos por cada compra y 10% de ahorro para los clientes mayores de cincuenta años.

La reducción de costos del conglomerado farmacéutico se notará en el mediano plazo, costos que deberían repercutir en la nueva estructura de precio de los medicamentos. Y así, quienes compran frecuentemente verán reducidos sus presupuestos destinados para las medicinas. Sin embargo no nos alegremos tanto. Del dicho al hecho hay mucho trecho, dice el refrán popular que inspira desconfianza.

Se ha dicho que existen unas 11,000 boticas y farmacias en el país, y que el conglomerado de Inkafarma es ahora propietario solamente de unas 2,000. Para nosotros, una simple sumatoria de farmacias no revela que no existe monopolio, porque no todos los establecimientos llamados farmacias o boticas son iguales. No todas ofrecen todos los medicamentos que el mercado demanda. Muchos medicamentos no existen en las farmacias pequeñas de la gran Lima, de las ciudades provincianas y menos en los poblados alejados de la serranía. La segmentación del mercado hace que esas farmacias pequeñas ofrezcan solamente determinados productos. Por su estructura financiera, las pequeñas farmacias no tienen en sus listas medicamentos caros. En pocas palabras, de ese universo de 11,000 farmacias, alrededor del 80% ofrece a sus clientes principalmente preservativos, jarabes para la tos y analgésicos.

Desconfiamos, entonces, cuando se argumenta que el monopolio es bueno para el mercado, y cuando se hace una sumatoria simple de cantidad de farmacias, sin distinguir unas de otras. Desconfiar no es lo mismo que estar del lado de los controlistas, que quieren que un burócrata decida qué vender y a qué precio. Tampoco sobre el legítimo derecho que tienen las empresas de vender más para ganar más.

Es una ilusión creer que el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) se pondrá los pantalones en el momento necesario para impedir el abuso de eso que le llaman “posición de dominio”. Ya sabemos de los criterios jalados de los pelos que manejan sus funcionarios sobre conceptos de idoneidad, oferta y simetría informativa, cuando se trata de empresas pequeñas.

De lo que se trata es de alertar a la población. La competencia es saludable para todas las economías, es la mejor manera para mejorar los precios y las calidades de los bienes y servicios que se consumen en los mercados abiertos. Y más saludable es lo que se enseña en las escuelas de negocios serias: que los precios de venta están en función de la estructura de los costos de producción, y que hay porcentajes admisibles de ganancias que deben ser observados por los empresarios responsables y comprometidos con el desarrollo del mercado y de su clientela.

 

Manuel Gago
12 de febrero del 2018

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