Dardo López-Dolz
Razones de guerra
Algunas preguntas necesarias para entender una guerra compleja
La guerra es compleja e impredecible, tanto en sus causas (resalto el plural) como en sus objetivos, su duración y sus efectos más probables. Y la necesidad de concentrarnos en nuestras responsabilidades profesionales y personales nos lleva, con frecuencia, a simplificar erróneamente las razones detrás de fenómenos como las guerras, que suelen encontrarse fuera del ámbito habitual de análisis de la mayoría de las personas.
No aspiro a que cada lector se transforme en analista geopolítico ni a que dedique horas productivas a ese quehacer. Este artículo busca, más bien, invitarlos a leer con cautela las simplificaciones que abundan en redes sociales y, a menudo, también en la prensa, muchas veces basadas en la simpatía que el autor de cada publicación siente por uno u otro bando.
Como en todo análisis, es relevante concentrarse en las preguntas adecuadas. Al ser la guerra en Irán un tema geográficamente lejano de la cotidianidad iberoamericana (aunque políticamente no tanto), cabe formularse por lo menos algunas preguntas.
Dado que la extensión habitual de los artículos en nuestros tiempos no permite ensayar respuestas desarrolladas, tal vez sea mejor así. Las preguntas pueden estimular la necesaria curiosidad intelectual, hoy tan venida a menos.
- Si Israel atacó por razones de supervivencia, ¿es razonable pensar que un despliegue militar tan grande, costoso y arriesgado, además del uso de la capacidad bélica de Estados Unidos, tenga en el petróleo la única o principal razón del ataque a Irán?
- ¿Qué llevó al régimen iraní de los ayatolás a desarrollar una capacidad misilística tan potente, capaz de sostener contraataques de gran alcance y duración incluso después de devastadores ataques iniciales? Cabe recordar que Irán ha lanzado centenares de misiles y drones en el conflicto reciente con Israel, mostrando la escala de su arsenal balístico.
- ¿Cómo afectará a los proxies regionales —por ejemplo, Venezuela— el debilitamiento extremo de sus aliados iraníes? ¿Y cómo podría impactar esto en las capacidades de sus instrumentos de guerra asimétrica, como el Tren de Aragua?
- Las dimensiones de la capacidad ofensiva alcanzada por Irán, sumadas a sus declaradas ambiciones estratégicas en la región, ¿hacían razonable esperar resultados sostenibles de la diplomacia practicada por las impopulares monarquías del Medio Oriente?
- Ante el crecimiento sostenido de la capacidad militar de un adversario con intenciones expansionistas declaradas, ¿podía Occidente esperar una paz duradera sin que antes se produjera algún tipo de victoria estratégica?
- ¿La inminencia de ataques asimétricos, mediante células terroristas o lobos solitarios, se habría evitado simplemente prolongando la paz o retrasando el conflicto?
- ¿Con qué objetivo ha invertido el régimen de los ayatolás, desde sus inicios, en redes de infiltración, milicias aliadas y células terroristas en distintas regiones del mundo? La red de aliados y grupos armados respaldados por Irán en Medio Oriente ha sido durante décadas uno de los principales instrumentos de su influencia regional.
Ahí quedan planteadas las preguntas.
















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