Antero Flores-Araoz

Más me pegas, ¿más te quiero o más te odio?

La mejor arma para la actividad política es la concertación

Más me pegas, ¿más te quiero o más te odio?
Antero Flores-Araoz
10 de marzo del 2026

 

Desde antaño era muy conocido el dicho, atribuido a la mujer andina, de “más me pegas, más te quiero”. Ello debido a que en otros tiempos, felizmente en muchas partes del planeta ya superados, las mujeres estaban sujetas a una capitis deminutio, en que el hombre prácticamente decidía por ellas, convertidas en un apéndice de aquel, que no tenían ni siquiera derecho a voto y menos ser elegidas para altos cargos públicos, como ser parlamentarias.

Las damas, integrantes de la sociedad conyugal, si se quería disponer del patrimonio común o parte de él, estaban penosamente pintadas en la pared, era el cónyuge el que representaba a ambos y la cónyuge como si no existiera.  Felizmente hace varias décadas y a propuesta del en ese entonces senador Carlos Carrillo Smith, se hicieron cambios legislativos en pro de la igualdad de ambos cónyuges.

Se preguntarán ¿a qué viene tanta remembranza a lo antiguo? y la respuesta es simple, estábamos reflexionando sobre el daño que le hace al país, tantos dimes y diretes entre candidatos presidenciales que tienen similares conceptos políticos, muy semejantes planes de gobierno, así como las mismas aspiraciones gubernamentales.

Los insultos y acusaciones de altos decibeles entre candidatos muy parecidos, no solo los daña a ellos en lo personal, sino que genera entre los electores un clima de confusión muy seria, en que incluso para castigar a los “lengua larga”, bien podrían direccionar su voto hacia otro lado y otras candidaturas. Olvidan que quienes piensan igual o más o menos igual, en una segunda vuelta -que de todos modos existirá en junio próximo- requerirán del apoyo de los candidatos que piensan similar y que quedaron rezagados, a fin de que sus votantes de la primera vuelta lo puedan hacer por el que represente al mismo sector político en la segunda.

Incluso de acceder a la Presidencia de la República, en un Congreso en que nadie tendrá mayoría por sí solo, el ganador de la contienda requerirá del apoyo de los parlamentarios de otras bancadas de pensamiento relativamente igual, mediante la correspondiente concertación, pero si en la campaña electoral se insultaron y se dijeron hasta la “vela verde”, será muy difícil encontrar el clima parlamentario conveniente para limar asperezas y hacer mayoría en las votaciones.

Por eso en la lid política no hay el “más me pegas, más te quiero”, sino el “más me pegas, más te odio”. Los candidatos presidenciales deben recordar que la mejor arma para la actividad política es la conciliación o concertación, haciéndose mutuas concesiones para llegar a posiciones aceptables.  La ciencia y arte de la política se basa en la exposición y llegada al elector, pero también al contendor que puede convertirse en el aliado deseado para gobernar con éxito.

Si antes has insultado y acusado de cuanto te vino a la mente por la inventiva negativa a la que nos estamos acostumbrando, no pretendas que en el futuro tú contender se convierta en el aliado que requerirás para gobernar con éxito  ¡Hay que tenerlo muy presente!

Antero Flores-Araoz
10 de marzo del 2026

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