LA COLUMNA DEL DIRECTOR >

Cuando el buen gobierno siempre fue el desgobierno

Jorge Nieto llama a votar viciado y sorprende a sus electores

Cuando el buen gobierno siempre fue el desgobierno
Víctor Andrés Ponce
25 de mayo del 2026

 

Cuando Rafael López Aliaga se tragó todas las narrativas de las izquierdas en un solo bocado y encabezó la vacancia de José Jerí, de alguna manera perdió la presidencia del Perú, porque en ese entonces era el candidato de la centro derecha que más posibilidades tenía de representar a los dos tercios de peruanos –según las encuestas– que rechazan el programa radical de las izquierdas.

Ahora que Jorge Nieto ha llamado a votar viciado en la segunda vuelta, a lo mejor su aventura fugaz en la política y la burbuja que representó llega a su fin. Nieto, un candidato cultivado en algunas lecturas que impresiona a la progresía y que parece dotado de algunas herramientas de la ciencia política, al igual que López Aliaga, parece ponerse un cuchillo debajo del mentón que suele levantar en exceso.

Nieto le ha dicho a sus votantes –focalizados en las clases medias limeñas del A, B y algo del C– que la polarización entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez no es una verdad aceptable, que los lados malos superan a los buenos y, entonces, se impone el voto viciado. Sin embargo, el ciudadano que votó por Nieto está casi temblando por la posibilidad de la llegada de Sánchez al poder, incluso algunos comienzan a planear viajes y emigraciones porque consideran que Keiko Fujimori no ganará. ¿Acaso Nieto no conoce a sus votantes? ¿A lo mejor cree que ha conseguido sus votos en las comunidades de los Andes más alejadas de la capital? ¿Qué le sucedió?

Por otro lado, ¿cómo se le ocurrió que tenía capacidad de endose y él mismo se puso la navaja debajo del mentón? Nieto ha olvidado que sus votantes son los mismos que se desplazaban por los predios de Carlos Álvarez y Wolfang Grozo, luego de que Rafael López Aliaga cometiera los mayores errores perpetrados en las últimas campañas electorales y desatara el “llamado voto volátil” que, como un cardumen emocional, se desplazaba de aquí para allá.

¿Por qué Nieto tomó una decisión tan errática en contra del universo social que lo apoyó en la primera vuelta? Por una sola razón: Nieto antes que un político, antes que un pragmático, es un progresista, un neomarxista ideológico y, considerando esas religiones profanas,  el antifujimorismo es parte constitutiva del ADN irrenunciable. En algunos aspectos le hace guiños al liberalismo para timar a una derecha sin ideología; sin embargo, casi estamos seguros de que el hombre no entiende las consecuencias de algunas propuestas que asumió. Por ejemplo, en el afán del ineludible maquillaje político, Nieto se mostró tolerante con el concepto de flexibilidad laboral. Sin embargo, nunca aceptará que la tesis acerca de que la riqueza únicamente se crea por la innovación, por la inversión y el capital. Es decir, nunca cuestionará un eje fundamental del evangelio marxista.

En otras palabras, cuando el Perú avanza hacia una batalla final en contra del radicalismo antisistema, luego de dos décadas de una permanente colisión entre la defensa de la Constitución y la asamblea constituyente, uno de los generales políticos proclamados en la primera vuelta renuncia a todos los reconocimientos y abandona el campo de batalla sosteniendo que esta no es mi guerra. Es la guerra de otros, de modo que vicia tu voto. 

Nieto no solo ha quebrado de gravedad su relación con sus electores, sino que ha mellado –parece que para siempre– su credibilidad, sobre todo en algunos sectores de la élite periodística, empresarial y de la propia derecha. Hay hombres de la diestra que sostienen que Nieto era un protoliberal.

El buen gobierno de Nieto, pues, siempre jugó a favor del desgobierno nacional que ha causado la izquierda en el país. Siempre fue el centro que organizaba la izquierda para evitar el avance de la centro derecha y favorecer el lado oscuro de la fuerza, tal como lo acaba de hacer con el apoyo implícito al eje bolivariano. 

Nieto le ha pedido al votante clasemediero de Lima que vote viciado a sabiendas de que es un voto en contra del radicalismo antisistema. Militante el hombre hasta el final. 

Parece, pues, que la burbuja Nieto tenía fecha de expiración. Veremos.

Víctor Andrés Ponce
25 de mayo del 2026

NOTICIAS RELACIONADAS >

La izquierda sin credenciales democráticas

Columna del Director

La izquierda sin credenciales democráticas

  La acumulación de ineficiencias e irregularidades en el...

23 de abril
El choque de civilizaciones y el papel de Israel

Columna del Director

El choque de civilizaciones y el papel de Israel

  Uno de los grandes debates ideológicos que tenemos que ...

24 de marzo
Ocho presidentes y una sociedad desarmada frente a El Niño costero

Columna del Director

Ocho presidentes y una sociedad desarmada frente a El Niño costero

  Quienes han contribuido a la perpetua inestabilidad del sistem...

27 de febrero

COMENTARIOS