Franco Germaná Inga
¿LA VIEJA POLÍTICA TIENE LOS DÍAS CONTADOS?

El día que muchos esperaban parece que se acerca.
En Fiestas Patrias los peruanos nos levantamos en la mañana de diversas maneras: algunos estamos en pijama en nuestras casas, otros en algún paraje recóndito del territorio nacional o quizás incluso hasta en el extranjero, reunidos todos con nuestros seres queridos y aprovechando los días festivos. El ambiente es alegre y se respira entusiasmo; no obstante, debido a la reciente confirmación de que la constructora brasileña Odebrecht pagó millones de dólares en coimas en el Perú, no puedo dejar de notar la ironía de que el desfile cívico-militar, que simboliza el patriotismo y que reúne a las más altas autoridades del país, se realice en una avenida llamada Brasil.
El caso Lava Jato, por el que se sospecha que constructoras brasileñas pagaron sobornos a cambio de conseguir obras, está encaminado a convertirse en el terremoto político de la década en el Perú, ya que las investigaciones abarcarían a los tres últimos gobiernos nacionales. Estas indagaciones deben encontrar a los responsables, tengan el cargo que tengan y se deben llevar a cabo de manera responsable y respetando el derecho del debido proceso para evitar dilaciones innecesarias. Asimismo, también se debería investigar la gestión anterior del gobierno de la Municipalidad Metropolitana de Lima.
Lamentablemente, la corrupción en nuestro país no es un mal reciente, ya que según el libro Historia de la Corrupción en el Perú, del historiador Alfonso Quiroz, esta aqueja al Perú desde el virreinato. No obstante, al mal tiempo, buena cara. Si se encuentra que altas autoridades de los gobiernos mencionados fueron responsables, esa sería una buena oportunidad para generar un verdadero cambio en nuestra política, un cambio de personas y de formas de administrar la cosa pública. Estos dos elementos son imprescindibles porque se potencian entre sí. Un cambio solo de personas caería en saco roto, puesto que es probable que haya caras nuevas, pero operando dentro del mismo sistema ineficiente. Por ende, se necesita un cambio de personas con valores bien inculcados de honestidad y servicio; aunado a un cambio de formas, con más institucionalidad, transparencia y control ciudadano.
No te deprimas peruano, esta vez la realidad ha sido sarcástica. Durante años nuestras autoridades se han dado cita en la av. Brasil para estar en el desfile, y Dios quiera que no hayan desfilado para recibir coimas brasileñas. Hay que mantenernos vigilantes para que no haya impunidad.
Por Franco Germaná Inga
@FrancoGermana
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