Juan Carlos Puertas

El Covid-19 en casa

La poca seguridad de los resultados de las “pruebas rápidas”

El Covid-19 en casa
Juan Carlos Puertas
04 de junio del 2020


El 21 de Mayo, y dado que supuestamente estábamos ilusamente próximos al levantamiento de la cuarentena, decidimos con mi esposa hacer
tests a las personas de la casa. Dados los costos (ocho personas) optamos por las pruebas rápidas, que serían tomadas a algunos de la casa, asumiendo además la posibilidad de que arrojen algún falso negativo. Pero estando a los días faltantes hasta fin de mes, vimos que era lo recomendable por los costos y asumiendo esa posibilidad de error, suplida por los días adicionales hasta eventualmente salir más libremente de casa a ocuparnos de nuestras cosas.

Ese mismo día, me esposa salió positiva a los anticuerpos IGM e IGG, y los demás negativos a ambos; nos indicaron del laboratorio que era obligatorio reportar al INS y que nos llamarían del Minsa (Ministerio de Salud). Luego de enviar las pruebas a dos médicos, ambos nos indicaron (a pesar de que les dijimos que no había síntoma alguno) seguir los protocolos en casa. Mi esposa se aisló en nuestra habitación y yo fui a hacerles compañía a mis hijos varones. Ante la escasez de medicamentos probables (en caso de complicaciones) estuve días correteando las probabilidades de medicamentos que figuran en los protocolos del Minsa: aspirinas, paracetamol, azitromicina, ivermectina, todas las vitaminas que nos recomendaron. Y a esperar. Obviamente esto cambió mi ánimo interno, dada la eventualidad que la enfermedad se manifestara de forma grave, ni qué decir del ánimo en la casa y los niños.

Mi esposa, a recomendación de uno de los médicos, tomó las dosis sugeridas de ivermectina. Lo demás no lo vimos necesario, dada la ausencia de síntomas. Pasados 12 días, un amigo me contacta con un PHD en Biología Molecular y nos indica que sin síntomas y con el IGG ya presente, luego de siete días de aislamiento, era más que suficiente y estaba inmune. Aun así, para la seguridad de todos, y dados los días que hemos convivido con mi esposa antes de la prueba, era lógico pensar que si ella estaba con IGG, nosotros deberíamos estar incubando el virus, por lo que hoy 4 de junio había programado otra prueba rápida, ahora para casi todos quienes viven en casa (asumiendo que existían días suficientes para haber tenido un contacto importante que nos produzca el contagio, sobretodo yo). Resulta que esta vez, todos salimos negativos, y la explicación que nos dan es que la primera prueba fue un “falso positivo”. 

Más allá del fastidio por el estrés, el aislamiento inútil de todos y los gastos asumidos, esto no significa nada para nuestra familia, que gracias a Dios solo pasó por un susto. Y tenemos la suerte de que no ha sido un mayor impacto económico en nuestro hogar. Pero este ejemplo nos hace pensar en aquellos comerciantes que son enviados a su casa en los mercados en base a estas dudosas pruebas que no cercioran absolutamente nada. Estas personas no solo sufren el estrés emocional de creerse infectados (porque eso les dicen), además peligra su economía pudiendo incluso quebrar sus negocios, todo por un mecanismo de pruebas rápidas que las personas se cansan de repetirle al Minsa que no son infalibles. Lo que juegan las personas por ser catalogadas como “infectadas” es su propia subsistencia económica.

No hay justificación alguna para seguir insistiendo en estas pruebas que no solo se equivocan grandemente en falsos negativos, sino también en falsos positivos, como insistentemente nos viene advirtiendo el Dr. Ernesto Bustamante. Pero no solo ello, esto genera que la data de infectados sea totalmente irreal. No sabemos ese número ni de cerca (sean más o sean menos). Y sin data es imposible tomar alguna decisión de política pública idónea.

¿Hasta cuando tenemos que sufrir los insistentes errores de este Gobierno? No solo ha fracasado en la atención de los reales infectados por Covid-19, sino que arruina la economía, y a todos aquellos “falsos positivos” que no pueden darse el lujo de dejar de trabajar.

Juan Carlos Puertas
04 de junio del 2020

NOTICIAS RELACIONADAS >

Sobre el libro “Neo entes”, de Miklos Lukacs

Columnas

Sobre el libro “Neo entes”, de Miklos Lukacs

Corría el año 2017 cuando Ricardo Vásquez Kunze p...

27 de octubre
Por la desesperación de la coyuntura terminaremos destruyendo todo

Columnas

Por la desesperación de la coyuntura terminaremos destruyendo todo

No hay, no hubo y difícilmente habrá 87 votos en el Cong...

03 de agosto
Para ganar elecciones hay que saber comunicar

Columnas

Para ganar elecciones hay que saber comunicar

La política no es solo gobernar, ni crear ideas o soluciones a ...

27 de abril

COMENTARIOS