Jorge Morelli
“The buck stops here”

Sobre la competencia entre el dólar y el oro en el mercado internacional
Es fascinante cómo, desde hace años, el dólar y el oro se comportan de modo exactamente opuesto en el mercado. Cuando uno sube el otro baja. Cinco años atrás, cuando los inversionistas del mercado entraron en pánico al estallar la burbuja global buscaron refugio en el oro, para lo que vendieron sus dólares.
El Estado norteamericano los tranquilizó con palabras mágicas –“the buck stops here” (aquí para la moneda)-. Es una frase que apela a la autoridad del poder. Pero el dólar era en ese momento un acto de fe, una apuesta, una pura realidad virtual que la gente eligió creer, porque eso es lo que les pidió el presidente de Estados Unidos, George Bush.
Les ha tomado cinco años a los agentes volver lentamente al dólar dejando el refugio del oro.
¿Es el dólar todavía hoy una pura realidad virtual, cuyo único respaldo es un viento de palabras que viene de la decisión política antes que de las realidades económicas?
Detrás del valor actual del dólar hay cierto fundamento. La economía norteamericana ha crecido. Más que las de Europa y Japón, ciertamente, que ahora necesitan respiración artificial de nuevo y están por recibir el suero de nuevos estímulos monetarios mientras el banco central de EEUU (FED) reduce mes a mes los suyos.
Lógicamente, todos venden euros y yenes (y oro) para comprar dólares. ¿Pero tiene esto verdadero fundamento permanente o es algo pasajero? ¿La carrera alcista del dólar en el mundo va a continuar hasta el horizonte que puede verse?
Si uno compara la conducta del dólar y el oro esta semana, verá que el miércoles pasado, hace una semana, ambos se hallaban, por así decir, en el mismo punto. Si usted hubiera comprado dólares u oro tres meses antes, habría obtenido el mismo resultado para su inversión.
Pero el jueves el dólar subió en 0.5% y el oro cayó violentamente en 1.25%, una brecha de 1.75 puntos porcentuales entre ambos. El viernes y el lunes la cosa empeoró, la brecha se abrió aún más, hasta 2.75 puntos porcentuales. El dólar recibía con los brazos abiertos a todos los refugiados del pánico.
Pero ayer martes el viento cambió y la brecha comenzó a reducirse. Todo indica que el dólar ha detenido ya su carrera. No lo ha hecho ante la opción de las acciones de bolsa -que caen en picada- ni de los bonos del Tesoro, sino ante el oro que ha recuperado un tercio de la brecha en un día.
Es el oro el que le ha parado el carro al dólar. Al final del día, es el oro –no la realidad virtual- quien dice “the buck stops here”.
Por Jorge Morelli
(24 Set 2014)
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