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Los Doltons: reyes de la “nueva ola” peruana

Cultura

Los Doltons: reyes de la “nueva ola” peruana

20 de Diciembre del 2016

A medio siglo de su gran éxito discográfico y televisivo

Hace exactamente cincuenta años los Doltons y su carismático cantante César Ichikawa eran, sin lugar a dudas, el grupo de música juvenil más importante del Perú: conciertos, presentaciones en televisión y una muy larga serie de canciones exitosas los convirtieron casi en emblemas de la llamada “nueva ola” peruana. Pero solo “casi”, porque sus canciones no eran creaciones de ellos sino covers, versiones ligeramente cambiadas de grandes éxitos de artistas de otros países. Sin embargo, los peruanos hasta ahora identificamos canciones como “El último beso”, “La ventana”, “Nadie te quiere ya” y “Visión de otoño”, entre muchas otras, con las versiones guitarreras de Los Doltons.

En efecto, además de la voz de Ichikawa lo que más identificaba a Los Doltons era la fuerza y las improvisaciones de sus guitarristas, Walter Bolarte y Roberto Andía. Y era natural, porque el grupo se inició en 1965 como un conjunto instrumental, en la línea de The Ventures (Estados Unidos) y The Shadows (Inglaterra). Esta influencia es evidente hasta en el nombre del grupo, ya que Dolton era la empresa discográfica de The Ventures. En general, esa tendencia “instrumental” era dominante entre los jóvenes músicos peruanos de entonces, con grupos como Los Belkings, otro de los grandes de nuestra “nueva ola”.

En 1965 Javier Román y Roberto eran dos jóvenes amigos del barrio de Breña (Lima), quienes comenzaron a practicar para formar un grupo de rock. Pronto se les sumó Walter, quien sería la primera guitarra del grupo (Javier sería el bajista, Roberto la segunda guitarra). Para completar la primera formación, Walter convocó como baterista a su primo, Fernando Bolarte. Cuando el grupo comenzó a adquirir fama necesitaron un cantante, y el primero que probaron fue nada menos que Gerardo Manuel, pero finalmente quien quedó fue Ichikawa, (un compañero de Román), con una excelente voz, más de baladista que de rockero, pero también con una muy fuerte presencia escénica. El front man ideal para el grupo.

El siguiente año, 1966, fue clave para Los Doltons. Comenzaron a presentarse en televisión y la calidad del grupo llamó la atención de los más importantes productores musicales del medio. Panamericana Televisión los contrató como artistas exclusivos y designó al conocido músico argentino Enrique Lynch como productor del grupo. Seguramente fue él quien escogió las canciones que Los Doltons interpretarían, entre las canciones más exitosas entonces en otros países: Italia, Chile, México, España. El primer disco, Los Doltons Vol. I, fue publicado en ese mismo año (1966) y comenzaba con “Nadie me puede juzgar” una canción del Festival de San Remo de ese mismo año. El disco tenía grandes éxitos como “La ventana” y “Visión de otoño” (ambos del grupo chileno Blue Splendor), “Gloria” (de los británicos The Kinks) y hasta una canción de The Beatles (“Girl”).

El éxito de este disco apuró la producción del siguiente: Los Doltons II (1967), que se inicia con el clásico “El último beso”, que es en realidad un cover de cover (un canción norteamericana, versionada en español en México). Otras canciones del disco son “Tema: el amor”, “Espérame”, “Sigue lloviendo”. Por este disco Los Doltons fueron nominados por la revista norteamericana Billboard entre los mejores grupos de rock latinoamericanos. Estaban en la cumbre de la popularidad, incluyendo conciertos en los que las adolescentes gritaban histéricas (algo muy propio de la época), y en los dos siguientes años grabaron otros cuatro discos, el último de los cuales se tituló Los Doltons hasta siempre (1969). Sí, el grupo se separaba porque varios de los integrantes dejaban el país. Recordemos que desde octubre de 1968 gobernaba el Perú una dictadura militar que no veía con buenos ojos todo lo relacionado con el rock y la contracultura.

Pero la historia de los Doltons no termina ahí. En 1975 el productor Rulli Rendo, amigo de infancia de Ichikawa, decidió reunir al grupo, cuyos integrantes andaban dispersos por el mundo, para hacerlos grabar un nuevo disco. Después de muchas gestiones logró reunirlos, y aceptaron la propuesta siempre y cuando los dejaran, por fin, interpretar algunas composiciones suyas. Se aceptó la condición y el disco, El retorno de Los Doltons, contiene cuatro canciones compuestas por Ichikawa; aunque también algunos covers, pero esta vez predominantemente peruanos. Es un disco muy diferente a todos los anteriores, en el que se siente la influencia del llamado art rock, pero que pasó desapercibido para los peruanos. Y ese sí fue el final de Los Doltons.