Carlos Adrianzén

Carlos Adrianzén

La bomba del 13

Iniciativa legislativa para una reforma previsional

La bomba del 13
Carlos Adrianzén
07 de noviembre del 2017

El día 13 próximo se cumple el plazo de presentación del Informe Final de la Comisión encargada de proponer una reforma previsional. Para ese día —es un secreto a voces— se publicaría una desesperada y demagógica iniciativa legislativa. Desesperada dada la delicada situación fiscal de estos tiempos.

Hoy la recaudación tributaria no se recupera al ritmo requerido para cumplir con los ya agobiantes compromisos de gasto asumidos por esta y por la anterior administración. Esto sucede mientras el peso de la deuda pública ya emitida no solamente roza su límite en la regla fiscal, sino que registra un costo implícito cercano al de una deuda soberana basura.

Aclara este panorama para recordar que, a julio pasado, el déficit anualizado del Gobierno central ya bordeaba los US$ 7,000 millones; sin incluir la previsible explosión adicional del gasto asociada al alza de sueldo de los maestros, al cierre de obras de los Juegos Panamericanos del 2019 y el peligrosamente postergado inicio de la Reconstrucción con Cambios.

Frente a esto, que no nos cuenten el cuento de los inconmensurables “guardaditos”. Muchos de los fondos ahorrados no son fácilmente accesibles y lo efectivamente accesible —incluyendo los fondos de estabilización fiscal— configuran montos relativamente exiguos para lo que se proyectaría gastar. Agreguémosle a este abrumador estrés fiscal el desasosiego político asociado a las cotidianas acusaciones de corrupción, que amenazan no solo a expresidentes y candidatos, sino al presidente en ejercicio y su entorno.

Llegados a este punto recordemos que en ambientes con débil institucionalidad la desesperación es muy amiga de la demagogia. Velasco Alvarado, García Pérez y muchos otros pésimos gobernantes patearon el tablero a su discreción básicamente porque pudieron hacerlo. Ninguna otra fuerza se les enfrentó. Nótese: el silencio frente a expropiaciones, a robos previsionales o a la introducción de políticas mercantilistas a favor de privados, fueron la norma en nuestra historia reciente.

Este preámbulo no es nada casual estimado lector. Es útil para ponderar lo que nos podría estar sucediendo en los próximos días. Hoy no son públicos ni el informe ni el decreto de marras. De la ofrecida prepublicación, no hay nada. Pero circulan sugestivos borradores. Lo que se anticipa en base a esto haría gala de operaciones sospechosas y demagogia supina.

Una demagogia que podríamos resumir en un cambio de reglas que fundamentalmente tomaría los fondos de una pequeña minoría (que habría podido y, en el futuro, podría ahorrar para comprar un paquete provisional) con los de una mayoría que no puede. Que tiene ingresos de subsistencia (cero capacidad de ahorro previsional formal). Y el veneno estaría como siempre en los detalles.

Recaudaría la Sunat, ya no la propia administradora. El problema se pone álgido si anticipamos la verosimilitud de que se termine —vía la regulación— depositando en las cuentas previsionales bonos, y no la liquidez aportada. Recordemos, el fisco tiene un forado en explosión.

Se vocea que los fondos irían a la ONP. Per se este camino implica innumerables interrogantes. ¿Regresarían los aportes a las respectivas AFP? ¿Cuánta sería la merma de un sitio a otro? ¿Cuánto cobrarían la Sunat y la ONP? ¿Cuánto de estos ahorros se extraerían o filtrarían en el camino hacia otros usos (no irían a las cuentas individuales)? ¿Y los saldos pasados se trasladarían a la ONP?

No tengo duda de que la retórica de este potencial latrocinio previsional será encandiladora. Las consultorías no han sido pocas, ni gratuitas. Tampoco dudo que, a pesar de la pasividad de nuestra ciudadanía, en el futuro esta vez habrá muchos presos.

Los peruanos ya vimos esta vergonzante película en Lima (a fines de los ochenta) y en la Argentina de Cavallo. Ojala el 13 no nos enfrentemos a esta desgracia. Que reculen y moderen sus ambiciones de plata fácil.

Carlos Adrianzén Cabrera

Carlos Adrianzén
07 de noviembre del 2017

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