En el Perú se debe entender que el avance de la minería ...
Hoy que están de moda las teorías conspirativas en contra del presidente Donald Trump y Javier Milei con respecto a la posibilidad de la selección argentina de volver a cargar la copa del mundo utilizamos la figura de la “trampa del medio tiempo”. Sin embargo, en las discusiones sobre economía y sociedad se suele hablar de la trampa del ingreso medio para referirse a sociedades que luego de desarrollar una primera ola de reformas multiplican varias veces el tamaño del PBI y reducen pobreza considerablemente.
No obstante, luego de una etapa de franco crecimiento gracias a la inicial ola de reformas estas sociedades comienzan a expandirse a tasas muy bajas y dejan de reducir pobreza porque ya no existen las ventajas comparativas de la primera etapa de crecimiento.
Unas décadas atrás en los organismos multilaterales se estableció que existían 113 países sumergidos en la llamada trampa de ingreso medio, pero solo algunos avanzaron a la etapa de ingreso superior, es decir al desarrollo. Entre estas sociedades estaban Corea del Sur, Taiwán, Singapur, Nueva Zelanda y otros. Hoy en un informe del Banco Mundial se señala que existen 108 países que se estancan dramáticamente cuando alcanzan el 10% del PBI de los Estados Unidos (cerca de US$ 8,000). Una suma de países que abarca a 6,000 millones de personas.
El Perú es un país que puede considerarse una sociedad en la trampa de ingreso medio. Luego de la primera ola de reformas de los años noventa –que cancelaron el Estado empresario, desarrollaron el ajuste macroeconómico, desregularon precios y mercados, liberalizaron el comercio exterior y establecieron el respeto irrestricto a la propiedad y los contratos– nuestro país multiplicó el PBI por cinco veces y redujo pobreza del 60% de la población a 20% antes de la pandemia y del gobierno de Pedro Castillo. Sin embargo, desde una década atrás el Perú comenzó una etapa lenta de crecimiento que no le posibilita reducir la pobreza como antes. Incluso este flagelo no ha recuperado los avances previos a la pandemia. La pobreza hoy está en 25.7%
¿Cuál es la razón de este estancamiento? El Perú, como todos los países que se deslizan en la mencionada trampa, ha perdido una ventaja comparativa: los bajos salarios. En efecto, con el crecimiento del PBI y la reducción de pobreza es imposible pagar salarios de una sociedad pobre en una de ingreso medio. Y si a esto le sumamos la burocratización del Estado y la ofensiva del progresismo en las instituciones tenemos el cóctel perfecto que explica el estancamiento del país.
Algo más. La sociedad en la trampa de ingreso medio no se congela en el tiempo, sino que suele retroceder. Argentina y Venezuela, por ejemplo, son dos sociedades que involucionaron dramáticamente.
Por todas estas consideraciones en el Perú existe la obligación, la urgencia, de desarrollar una nueva ola de reformas que incrementen la productividad y competitividad en la economía. Se ha sostenido que el Perú necesita consolidar su Estado Constitucional mediante la mejora de sus instituciones, a través de reformas institucionales. En este camino el fin del Estado de la burocracia y del trámite que ha surgido en las últimas décadas es un asunto capital para destrabar las energías innovadoras de la sociedad, el sector privado y la ciudadanía. Igualmente, se ha planteado la urgencia de una reforma tributaria, de otra laboral y la solución de problemas acumulados en infraestructuras.
Sin embargo, ninguna de estas reformas tendrá efectos en el mediano y largo plazo si es que no se emprende la reforma más audaz de nuestra historia en educación y el sistema de salud con el objeto de gestar una nueva generación de peruanos saludables, educados y con capacidad de innovación para competir en los mercados mundiales de la IV Revolución Industrial.
He allí los grandes retos de la nueva administración que preside Keiko Fujimori. Si bien estas reformas no se materializan en un periodo de gobierno, el nuevo Ejecutivo puede sentar las bases que conviertan en irreversible estas transformaciones.
















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