Renatto Bautista
Una derrota del Foro de Sao Paulo
El triunfo del rechazo a la nueva constitución chilena

La internacional marxista en Hispanoamérica –fundada por el dictador Fidel Castro y el ex reo Lula Da Silva en el lejano año 1992, y de nombre Foro de Sao Paulo– recibió una contundente derrota el domingo 4 de septiembre, cuando casi ocho millones de chilenos (62% de los electores) dijo un rotundo no a la constitución elaborada por una Asamblea Constituyente con una amplia mayoría del paleo marxismo. Lo llamó así porque están resucitando el caduco esquema de “luchas de clase” y ese discurso de odio polarizador para dividir a nuestras sociedades.
Recordemos que en octubre del 2019 una minoría radical de izquierda quemó iglesias y edificios públicos, y destruyó las instalaciones del tren eléctrico en Santiago de Chile. Es decir, lo que Allende no pudo terminar en obvio beneficio del dictador cubano Fidel Castro, esa horda de radicales de izquierda lo continuaron, gracias a la pasividad del entonces presidente Sebastián Piñera, quien representó magistralmente a esa “centro derecha” acomplejada, que siempre termina cediendo a los mandatos de las izquierdas, desde la más light, que se le puede llamar “progresista”, hasta las más radicales que son las marxistas. El pretexto de la violencia fue derogar la “Carta Magna de Pinochet”. Lo cierto es que la Carta Magna chilena de 1980 ya no es de Pinochet porque tiene muchas reformas políticas, sumado a que en 32 años ha sido legitimada por diferentes gobiernos constitucionales, entre democratacristianos y socialistas.
Sinceramente, pensé que iba a ser un triunfo del Foro de Sao Paulo, al ver como Chile, Perú y Colombia en el último año se entregaron “democráticamente” a los brazos de los agentes de la internacional marxista de nuestra región. Pero felizmente me equivoqué porque la nación chilena hizo un rotundo rechazo a ese documento que iba a convertir a Chile en un “estado plurinacional”, eliminando el Estado Nación, que es un concepto moderno desde la Paz de Westfalia (1648). Finalmente, esta derrota del Foro de Sao Paulo, representa una luz de esperanza para la lucha por las libertades políticas en nuestra región, que vive acosada por longevas dictaduras socialistas, como la de Diaz Canel en Cuba y la de Maduro en Venezuela.
P.D.: Lamento la partida de la reina inglesa Isabel II porque con ella se cierra una etapa de la historia mundial, en la que grandes figuras fueron faros de la libertad, como Winston Churchill o Ronald Reagan o aquel Papa polaco que hizo temblar al imperio soviético, conocido como Juan Pablo II. ¡Solo los pigmeos pueden celebrar la muerte de una monarca!
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