Herberth Cuba
Tos ferina y muerte
En 2025 murieron en Loreto más de 52 niños por esta enfermedad
Ha causado alarma y preocupación la denuncia de la población de Urarinas –una de las comunidades del Río Chambira, de la Región Loreto– que exige una respuesta ante 52 niños fallecidos por tos ferina, enfermedad prevenible con vacunas. Según declaraciones del ministro de Salud, tomadas por la prensa (El Comercio), no existe una situación de emergencia, pero las cifras representan un consolidado desde enero que muestra que “sí se trata de un considerable aumento al respecto frente al año 2024, cuando se registraron apenas (sic) dos muertes por tos ferina, o del 2023, cuando ocurrieron seis defunciones”. Además “los casos se incrementaron de 253 en el 2024 a 4812 en el presente año”. También relata el medio periodístico, que el ministro señaló que “en los últimos meses se ha intensificado la cobertura de vacunación para proteger a la población. En junio se transfirieron S/ 6.5 millones para la provincia Datem del Marañón y en diciembre S/ 4.5 millones adicionales a través de SIS. Además, hemos destinado S/ 200,000 para gastos operativos directos para las brigadas: combustible, movilidad fluvial, logística. La respuesta está financiada y está caminando”.
Un primer tema que preocupa es la frialdad sobre la evaluación de las cifras. ¿52 fallecidos representan datos ciertos y confirmados? Además se usa la palabra “apenas” para referirse comparativamente a los dos fallecidos del año 2024 frente al año 2025. En ese sentido, la Sala Situacional del Ministerio de Salud (Minsa) ha publicado, con corte del 20 de diciembre del 2025, datos que corroboran los 4812 casos y los 52 fallecidos acumulados durante el 2025. Por tanto, dada la connotación humana que hay detrás de esos datos, el Minsa debe otorgar una aclaración oficial del más alto nivel que resarza ese reclamo de la población.
Un segundo tema está relacionado con el argumento de que “se transfirieron S/ 6.5 millones para la provincia Datem del Marañón y en diciembre S/ 4.5 millones adicionales a través de SIS y S/ 200,000 para gastos operativos directos para las brigadas: combustible, movilidad fluvial, logística”. Es obvio que las cifras parecen cuantiosas, más aún cuando se concluye que “la respuesta está financiada y está caminando”. Sin embargo, la cifra palidece y se reduce cuando se conoce el detalle de la finalidad de esas transferencias: infraestructura sanitaria, insumos, equipos y medicamentos. Y los S/ 200,000 para las denominadas brigadas itinerantes, es un monto irrisorio que no alcanza para el pago de la movilidad fluvial, debido a su alto costo. Las brigadas y las poblaciones tienen que movilizarse a lo largo de los ríos para llegar a las comunidades ribereñas con la finalidad de vacunar y proveer servicios de salud.
Un tercer tema es la vacunación infantil en la Región Loreto. Como se sabe, la pentavalente es una vacuna que protege contra cinco enfermedades infecciosas graves en niños: difteria; tétanos; tos convulsiva; hepatitis B y haemophilus influenzae tipo B, que se aplica en 3 dosis, la primera a los dos meses, la segunda a los cuatro meses y la tercera a los seis meses de vida del niño. Además, existe una vacuna combinada de refuerzo contra la difteria, tétanos y tos convulsiva a los 18 meses y a los cuatro años de edad. Según las cifras publicadas por el propio Minsa (Reunis) las coberturas no han sido óptimas a nivel nacional en el año 2025, peor aún para la Región Loreto que, por ejemplo, la dosis de dos meses tiene una cobertura de 96.7%, la de cuatro meses de 84.4%, la de seis meses de 75.2% y el primer refuerzo a los 18 meses es de 64.7% y el segundo refuerzo a los 4 años, solo alcanza el 59.8%.
Hay que recordar que la cobertura de vacunación infantil debe superar el 95% para lograr la inmunidad de rebaño y prevenir brotes de enfermedades infecciosas, como es el caso de la tos ferina o convulsiva, porque de esa manera se interrumpe la cadena de transmisión y protege a los pocos que no se han vacunado o que están inmunosuprimidos. Las coberturas inferiores generan bolsones de poblaciones no protegidas o susceptibles y riesgos de epidemias. Las cifras de las bajas cobertura en Loreto son preocupantes y explican por sí solas, los casos de fallecidos y enfermos que han denunciado los pobladores del Datem del Marañón y el propio ministro.
Un cuarto tema está relacionado con la alusión a la declaratoria de estado de emergencia sanitaria a la provincia del Datem del Marañón. Esta provincia se ha beneficiado en el pasado de reiteradas declaratorias de emergencia sanitaria. La utilidad de estas medidas radica en la posibilidad de transferirles fondos o destrabar dinero destinados para otros fines, de flexibilizar los sistemas logísticos y la posibilidad de intervención del gobierno nacional. Los casos reportados de tos convulsiva y las bajas coberturas de vacunación son consecuencia del incumplimiento de las metas programadas. Las bajas coberturas de vacunación obedecen, por un lado, a la falta de oferta de parte de las autoridades nacionales y regionales y por otra, por la falta de compromiso del gobierno nacional con el trabajo comunitario. El Minsa, deja entrever que nadie del gobierno local o regional le ha sustentado la declaración del Estado de Emergencia Sanitaria. Sin embargo, eso no es óbice para que lo haga o en caso contrario sustente su negativa. La población, reclama, luego de 52 muertes, que se haga algo.
Un quinto tema está relacionado con los Comités Distritales de Salud y la gestión de los determinantes sociales de la salud. En la provincia del Datem del Marañón se han constituido los 6 comités distritales, que corresponden a cada distrito de la provincia. A finales de junio se han realizado reuniones con los líderes (apus) de las comunidades nativas en sus lugares de origen. Desde entonces se han creado las condiciones para implementar la salud pública con la más amplia participación comunitaria, que permite aprobar e implementar la política pública de salud, con las modificaciones propias, por pertinencia intercultural. En ese contexto, la vacunación debería ser un éxito, si el gobierno hace lo suyo. ¡No más muertes evitables!
















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