Uri Landman
Siempre con el pueblo
Ejecutivo quiere arrogarse la representación del pueblo

No ha de sorprendernos que el Gobierno comunista de Castillo haya establecido a través de la resolución ministerial 300-2021-PCM que la nueva frase institucional para el gobierno será “Siempre con el pueblo”. Dicha resolución indica: “Establecer como política de comunicación social, de obligatorio cumplimiento para todas las entidades del Poder Ejecutivo, el uso del logo y la frase: “siempre con el pueblo”, en toda publicidad institucional informativa y aquella por la que se comunique a la población los servicios que se le brinda”.
Afirmo que no debería sorprendernos, por cuanto es una característica de los gobiernos comunistas como el de Castillo arrogarse la “posesión” de la representatividad del “pueblo”. Recordemos brevemente que Castillo obtuvo en primera vuelta 2.72 millones de votos, lo que representa el 15.38% de los votos emitidos. En la segunda vuelta ganó las elecciones (si es que le creemos a la ONPE) con 8.83 millones de votos, unos 44,00 votos más que Keiko Fujimori. Del análisis de las cifras anteriores es fácil darse cuenta de que Castillo nunca representó una abrumadora mayoría del electorado peruano. Mejor se podría entender la victoria de Castillo como el triunfo de la campaña de odio y rechazo, organizada por los caviares en contra de Fujimori y la opción de derecha que representaba.
Ya una vez en el poder, Castillo nos ha dado la razón a los que votamos por Fujimori, a pesar de no estar de acuerdo con ella o sus antecedentes. El actual Gobierno no ha tenido reparos en tomar las peores decisiones posibles. Empezó con un gabinete de ministros encabezado por un prosenderista y ha continuado, en menos de tres meses, con otro gabinete encabezado por una antiminera.
La ineptitud en los nombramientos no se limita al presidente y sus ministros. Al contrario, se puede encontrar en toda la burocracia del Estado, desde viceministros, asesores, jefes, gerentes, etc., a las personas menos capaces para los puestos que ocupan. Parecería que uno de los requisitos básicos para acceder a un puesto en el actual Gobierno es tener un prontuario policial.
La semana pasada nos hemos enterado, a través de una investigación fiscal en San Martín, cómo presuntamente la congresista de Perú Libre Lucinda Vásquez, en complicidad con la hija del ministro de Educación Carlos Gallardo, Inés Gallardo, filtraron las respuestas del examen de nombramiento de profesores. El testigo protegido de la Fiscalía narra cómo la congresista y la hija del ministro se trasladaron hasta la ciudad de Juanjui para entregar los exámenes a sus amigos docentes. De acuerdo a la versión de la fiscalía, Vásquez fue quien autorizó la venta de la prueba. Se vendía a la módica suma de 3,000 soles.
También hemos visto, a través de videos en todos los programas noticiosos, al presidente Castillo ingresar raudamente en la mitad de la noche a la casa de Breña. Al mismo lugar, hemos visto bajar de su camioneta, a la lobbista Karelim López con un bolso bastante abultado. Al momento de retirarse, hemos notado que el bolso antes abultado, ahora parecía vacío. ¿Habrá sido una coincidencia que la empresa a la cual asesora la señora López lograra una adjudicación de un contrato de Provías Descentralizado por la suma de S/ 232 millones para la construcción de un puente?
Pero son más graves las revelaciones del último fin de semana, por medio de las cuales nos hemos enterado que el presidente Castillo se reunió hasta en dos oportunidades con un empresario, que luego ganaría un contrato de S/ 400 millones para la venta de biodiesel a Petroperú. Y para que no quede alguna duda sobre las negociaciones bajo la mesa del presidente, en la segunda reunión, habrían estado presentes la lobbista Karelim López y el presidente de Petroperú, según el detalle de ingresos a Palacio de Gobierno.
Para los aliados del Gobierno –como Juntos por el Perú, el partido de Verónika Mendoza– todo lo anterior son simples coincidencias o errores del Gobierno en su proceso de aprendizaje para gobernar el país. Pero no se piense que el apoyo de Juntos… es gratis. Este partido, que más se parece a una agencia de empleos que debería llamarse “Juntos por el empleo”, según el congresista Carlos Anderson, ha colocado en puestos importantes del gobierno a una larga lista de “amiguísimos” quienes no cumplen con el perfil del cargo, como el izquierdista Sergio Tejada quien ha sido nombrado como jefe del INABIF.
Desde esta tribuna le pregunto al envidioso ministro de economía, Pedro Franke, a quien le pica el ojo y le hinca el hígado: ¿Para eso quiere subirnos los impuestos? ¿Para tener más dinero para pagar a sus amigos y familiares en los puestos del estado? La hipocresía de la izquierda disfraza su corrupción en la lucha de clases, por medio de la cual pretenden “distribuir” la riqueza quitándoles a los “ricos para darles a los pobres” y cobrando ellos una comisión en el medio.
La Dama de Hierro, Margaret Thatcher lo dijo claramente en un discurso pronunciado hace más de 20 años cuando describía el problema del comunismo (que ella llamaba socialismo), el cual resumo a continuación: “¿Quieren quedarse con el dinero que ustedes ganan? Eso es muy egoísta. Deberíamos poner más impuestos. ¿Quieren poseer acciones en sus propias empresas? No podemos permitir eso. El Estado debe ser dueño de la empresa. ¿Quieren escoger a donde enviar a sus hijos al colegio? Eso es muy divisorio. Ustedes enviarán a sus hijos donde el Estado les diga. El problema del socialismo es que no soporta la libertad. A los socialistas no les gusta que la gente ordinaria pueda escoger, ya que probablemente no escojan al socialismo”.
Como bien dijo en uno de sus últimos mensajes desde la Casa Blanca el ex presidente Ronald Reagan, defensor de las libertades individuales: “Hay una relación directa entre el tamaño del gobierno y la libertad de la gente. Mientras más se expande el gobierno, más se contrae la libertad”.
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