Guillermo Molinari
Minedu: más allá de la transferencia de gestión
Evitar la instrumentalización ideológica de la educación pública
Mientras muchos académicos nos invitan a reflexionar sobre el rigor técnico y el sentido de responsabilidad en el proceso de transferencia de la gestión en un sector tan estratégico y complejo como la educación, señalando que no se trata solo del despacho de informes y de la información sobre el estado situacional de los procesos administrativos y pedagógicos, sino que, más bien, deberíamos concentrarnos en dar respuesta a los desafíos urgentes respecto de los aprendizajes, la infraestructura, el fortalecimiento de la profesión docente o la transformación digital, dejan de lado aspectos tan importantes como comprender los componentes ideológicos, políticos y sociales que contiene la educación en la transformación de una nación.
Se olvidan de que, a lo largo de la historia reciente, diversos sectores políticos y sociales han acusado al sistema educativo nacional de instrumentalizar la enseñanza para promover determinadas agendas ideológicas. Aunque los focos de preocupación varían drásticamente según el espectro político, social y militar, la ideologización de la educación en el Perú constituye un tema complejo, recurrente y altamente polarizado en el debate público.
Recuerdo haber participado, el 7 de noviembre de 2017, en el hemiciclo Raúl Porras Barrenechea, en una mesa de trabajo titulada “Los contenidos educativos sobre el terrorismo en los textos de educación básica regular”. El evento congregó a personas notables del ámbito político, académico y militar. La pluralidad de posturas e interpretaciones dinamizó el intercambio de pareceres y, en varios momentos, generó desavenencias sobre la lectura de lo sucedido en el Perú.
Sin embargo, a pesar de los puntos encontrados, se arribó a importantes acuerdos, entre ellos:
- Corregir los errores y omisiones consignados en los textos escolares.
- Ampliar la enseñanza de la lucha contra el terrorismo y fomentar el proceso de pacificación nacional, de forma objetiva y gradual.
- El Minedu representado por mi persona y liderado por el ministro Idel Vexler, asumió el compromiso de incorporar, que la temática sobre el terrorismo seria introducida en los contenidos de aprendizaje, y seria impartido desde el 5to. Grado de Primaria y toda la educación secundaria, hasta esa fecha solo se tocaba el tema en el 5to de secundaria.
En aquella ocasión se repartieron copias de los textos escolares entregados por el Ministerio de Educación a los participantes, quienes luego de revisarlos pasaron a discutir sobre la intención de ideologizar a los estudiantes. Se destacaron los siguientes puntos de filtración ideológica:
- Se omite definir a Sendero Luminoso y al MRTA como organizaciones criminales terroristas y no se enseña de manera explícita cómo se organizaron durante años para atacar al Estado peruano.
- Se utiliza como única fuente de información las conclusiones de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, sin ninguna otra referencia. Actualmente se cuenta con información que no se contaba en a partir de los años 2001, lo cual en el tiempo ha permitido afirmar que el informe final presenta sesgos y en muchos casos presentaba inexactitudes.
- Se presentaba a Abimael como un líder y no como un cabecilla terrorista.
- Los términos utilizados para referirse al terrorismo son: conflicto armado interno y/o guerra interna.
- Se afirma que Sendero Luminoso habría sido un partido político.
En aquella oportunidad, como Ministerio de Educación, asumimos el compromiso de recoger todos los aportes que permitieran corregir las intenciones de ideologización encontradas en los materiales educativos y los contenidos curriculares. Es así como se procedió a incorporar en el currículo en las áreas de:
Desarrollo Personal, Ciudadanía y Cívica de 5to. De Primaria a 5to. De Secundaria



En el Área de Historia 6to. De Primaria y 5to. Secundaria


Asimismo, entendiendo que la formación tanto de los formadores de los docentes como de los mismos maestros debían estar alineada con estos cambios, en las capacitaciones docentes se debe procurar que los contenidos con los que se formaban los docentes abordaran estas temáticas.
También planteamos que se reestructurara la Dirección General de Tutoría y Orientación Educativa, frente a la necesidad de involucrar a la familia, a los padres de familia como elemento fundamental en la formación de los valores del desarrollo ético y moral de los alumnos y de estos principios.
En paralelo se trabajó el tratamiento que en adelante debía darse en los aspectos de planificación, desarrollo y verificación de lo aprendido por los estudiantes en lo referido al enfoque de igualdad de género, realizando las siguientes propuestas de ajustes al currículo:

Estos y otros ajustes que se realizaron al CNEB trabajados en la gestión del ministro Vexler, fueron presentados el 10 de abril al despacho Ministerial que le reemplazó cuando sobrevino el cambio en la Presidencia con el ingreso del Sr. Vizcarra. Cambios que la nueva gestión ministerial tomó la decisión de no ejecutar, el resto de la historia es por todos conocida con las sanciones impuestas por el congreso de la república a las autoridades que se opusieron a realizar estos cambios. No hay educación sin ideología, por ello la mejor forma de ideologizar es la Educación.
Es una verdad incómoda, pero históricamente irrebatible. La idea de que existe una "educación puramente neutral" es, en sí misma, una postura ideológica. Piénselo bien, esta verdad se sostiene en dos razones claves:
- La Educación nunca es solo datos y contenidos: No se limita a enseñar matemática, ciencias, comunicación o formación cívica; a través de ella se trasmite valores, principios, posiciones éticas, cuáles son las versiones del pasado y qué interpretación se le da, como interactuar con la autoridad y cuales son nuestros deberes y derechos. Todo currículo selecciona qué incluir y, de manera igual de política, que deja fuera.
- La normalización de lo que se aprende: Lo que aprendemos suele internalizarse no como “una forma de ver el mundo”, sino como “la realidad”, y junto a ello para el estudiante lo que dice su maestro es ley o no les ha pasado a ustedes cuando tratan de explicar algún tema a sus niños, ellos les han refutado diciendo “mi profesor (a) así lo ha dicho y así es. Es así como se van moldeando las mentes desde la infancia durante horas en el día, y por lo tanto las estructuras ideológicas se vuelven invisibles y se asumen con el sentido común.
El nuevo gobierno tendrá la oportunidad de realizar las acciones que considere pertinentes y necesarias en el entendido que la educación es un campo fértil que algunas posturas extremistas y trasnochadas que han venido y viene utilizando la educación para ideologizar a nuestros niños, adolescentes y jóvenes. Al final, la educación siempre diseña un tipo de ciudadano ideal. La gran pregunta no es si tiene ideología o no, sino cuál está transmitiendo y a quién beneficia.
















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