Gustavo Rodríguez García
Más vale malo conocido

Sobre la polémica propuesta de eliminar la reelección parlamentaria
Cuentan que un gato renegaba de su mala suerte. Todos los gatos de su cuadra tenían dueños adinerados que les daban verdaderos festines mientras que este gato se conformaba con lo poco que su pobre dueño podía ofrecerle. Todos los días trazaba un plan para escaparse y de esa forma conseguir un nuevo dueño. Un buen día, aprovechando un descuido de su amo, corrió rápida y descontroladamente hacia la calle sin percatarse que un vehículo iba a toda velocidad. El gato fue atropellado y los demás gatos, desconsolados, pensaban que no había mayor riqueza que la vida misma.
El congresista Gamarra de la bancada de Gana Perú ha presentado un proyecto que plantea prohibir la reelección inmediata de los parlamentarios. Lamentablemente, y aunque parezca impopular sostenerlo, la prohibición no es tan buena idea. La adquisición de capital humano depende no solo del conocimiento teórico sino también de la experiencia. Muchas personas se quejan de los parlamentarios que parecen haber hecho del Congreso su centro permanente de trabajo; sin embargo, no puede negarse que la experiencia es un valor positivo que incide en la mejora de la función parlamentaria.
El Perú necesita parlamentarios experimentados y necesita también de nuevos rostros que puedan renovar la política nacional. Antes de protestar sobre algunos personajes inexpertos en el Parlamento, deberíamos pensar en las consecuencias de tener un Congreso absolutamente integrado por inexpertos en la labor parlamentaria. Dicho eso, no puede negarse que existe una ineludible necesidad de renovar los cuadros en los partidos políticos dando oportunidades a rostros que puedan llegar a la política con buenas intenciones.
Sugiero que desterremos esta propuesta de prohibir la reelección y discutamos un proyecto serio de renovación del Parlamento por tercios, que permita realmente a la población penalizar a quienes no ejercen adecuadamente su labor parlamentaria. Si los congresistas no podrán ser reelegidos, al menos inmediatamente, ¿qué incentivos tendrán realmente para conquistar nuestros votos con buenas propuestas si tales votos no podrán favorecerlos? No vaya ser que por renegar de nuestro presente terminemos como el gato, aplastados en la vía pública.
Por Gustavo Rodríguez García
10 - nov - 2014
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