Mariana de los Ríos
Los que se quedan: una comedia entrañable
Con cinco nominaciones a los premio Oscar, incluyendo Mejor Película

La película Los que se quedan (The Holdovers), dirigida por Alexander Payne (Nebraska, 1961) y protagonizada por Paul Giamatti (Connecticut, 1967), está llamada a ser una de las grandes protagonistas de los Premios Oscar, pues cuenta con cinco nominaciones, entre las que figuran Mejor Película, Mejor Guion Original y Mejor Actor. Se trata de una muy buena comedia dramática, una reflexión sobre la complejidad de las relaciones humanas y la búsqueda de conexión en medio de la desolación y la decepción.
Ambientada en una academia de élite en Nueva Inglaterra a fines de la década de 1970, la trama sigue los pasos de tres personajes solitarios que se ven obligados a pasar juntos las vacaciones de Navidad: el profesor cascarrabias Paul Hunham, el estudiante rebelde Angus y la cocinera de la escuela, Mary. Uno de los aspectos más destacados de la película es su habilidad para capturar la esencia de la época y transmitir una sensación de nostalgia por el pasado. Desde el diseño de producción hasta la elección de la banda sonora, cada elemento contribuye a recrear la atmósfera de los años setenta. Esta inmersión en la época no solo sirve como fondo histórico, también enriquece la experiencia artística del espectador.
La actuación de Paul Giamatti como el solitario y desafiante profesor Paul es sin duda uno de los aspectos más llamativos de la película. Con su característico estilo, Giamatti da vida al personaje con una profundidad y autenticidad que lo convierten en el corazón de la historia. A través de sus interacciones con Angus y Mary, Paul revela capas de vulnerabilidad y humanidad que contrastan con su fachada de dureza. Es la evolución y humanización gradual de su personaje lo que lo hace tan imkportante dentro de la ficción.
Junto a Giamatti, el elenco de la película brilla con actuaciones igualmente conmovedoras. Da'Vine Joy Randolph ofrece una interpretación emotiva y poderosa como Mary, una mujer afligida por la pérdida de su hijo en la guerra de Vietnam. Su dolor y su lucha por encontrar consuelo hacen que su viaje sea tanto desgarrador como inspirador. Por otro lado, Dominic Sessa aporta frescura y autenticidad al papel de Angus, el estudiante rebelde en busca de su lugar en el mundo. Su dinámica con Paul y Mary proporciona momentos de humor y ternura que equilibran la intensidad emocional de la historia.
Además de las actuaciones, Alexander Payne vuelve a mostrar su habilidad para crear una narrativa cohesiva y envolvente. Payne utiliza la cinematografía y la edición de manera efectiva para transmitir la atmósfera melancólica de la historia, así como para destacar los momentos de conexión y redención de los personajes. Su enfoque sutil pero impactante resalta la humanidad de los protagonistas y permite que sus historias resuenen con el espectador a un nivel emocional y profundo.
Los que se quedan es una película a la vez divertida y emotiva, que contiene una interesenat reflexión sobre la naturaleza humana y la búsqueda de razones y motivos en tiempos difíciles. Sin lugar a dudas pasará a formar parte de ese grupo de entrañables películas ambientadas en la Navidad que solemos volver a ver cada fin de año.
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