J. Eduardo Ponce Vivanco
Evo, Embajador del Socialismo del Siglo XXI
Un instrumento de Perú Libre

Es repudiable que se pervierta la política exterior del Perú y se manipule a nuestro prestigioso Servicio Diplomático en función de los objetivos de un gobierno insostenible por sus desaciertos y la desenfadada improvisación de sus “dignatarios”. Son censurables las invitaciones que, con cargo a nuestros impuestos, se cursan al turbio expresidente de Bolivia, a quien se recibe con alfombra roja y se custodia con un aparato de seguridad reservado a jefes de Estado.
Pero lo más insólito e indignante es que su intromisión en nuestra política interna no es fruto de su conocido desparpajo, sino de las invitaciones oficiales que le cursa el Canciller Béjar para que colabore con la agenda de Perú Libre. Es el propio gobierno de Castillo el que busca la asesoría e intromisión de Evo Morales como embajador del Socialismo del Siglo XXI que se quiere implantar en el Perú.
Pretenden insertarnos en el eje castro-chavista que maneja Cuba con la hiperactiva complicidad de Venezuela, Bolivia y Nicaragua, y el más discreto apoyo de la Argentina peronista y el México de López Obrador. Es la eficiente estrategia geopolítica que ayer describió objetivamente el ex Ministro boliviano Carlos Sánchez Berzaín en el Canal N (*), que recomiendo escuchar atentamente.
La entrevista arranca aludiendo a un inocente reportero que pregunta a Morales si es asesor del Presidente Castillo. Lo es a la vista de todos y lo ha sido desde la campaña electoral, influyendo en el voto surperuano y proponiendo temas tan peligrosos como la “plurinacionalidad”, que aconseja introducir en la nueva Constitución que Perú Libre quiere imponer a través de una imposible e ilegal convocatoria del Congreso.
La amistad de Evo con Castillo y Cerrón no solo es inquietante porque busca meter al Perú en el Foro de Sao Paulo dominado por el eje castro-chavista. Es preocupante porque esconde el designio geopolítico de forjar una macrorregión binacional por la que Bolivia tendría la salida al mar de la que Chile lo privó. Un amplio territorio que reconfiguraría la breve y problemática Confederación Perú-Boliviana del siglo XIX, con la impronta del izquierdismo radical del MAS altiplánico y de Perú Libre.
Y es aún más alarmante por el narcotráfico que infecta los contactos y el financiamiento de Perú Libre, objeto de una investigación fiscal por su vinculación con los remanentes senderistas de los Quispe Palomino en el VRAEM y los latrocinios de los “Dinámicos del Centro”. Recordemos que para proteger la billonaria fuente de ingresos de la coca del Chapare, Evo Morales expulsó a la DEA de Bolivia. Así garantizó una relación económica importante con la Venezuela chavista, puente privilegiado del narcotráfico a los mercados internacionales.
Las frecuentes visitas del Embajador del Socialismo del Siglo XXI al Perú, su privilegiado tratamiento, y su padrinazgo del “Partido Magisterial y Popular” que organiza el Presidente Castillo son evidencias de su nefasta influencia en el Perú y en el círculo más íntimo del primer mandatario y de Vladimir Cerrón. Pero es aún más peligrosa la impúdica instrumentación política e ideológica del magisterio, porque augura un futuro en extremo preocupante para la educación de la niñez peruana.
Hagamos votos para que el Congreso que nos representa sea un contrapeso responsable, patriótico y decidido para neutralizar este proyecto político indeseable para el Perú.
* https://youtu.be/HPdAE6U7MBU
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