Franco Germaná Inga
El ABC de la corrupción
Pautas básicas para comprender este fenómeno.

El Perú vive uno de los momentos más difíciles de su historia ahora que varios expresidentes se encuentran tras las rejas y tenemos la sensación de que la corrupción es un cáncer generalizado que corroe las instituciones de nuestro país. Teniendo en cuenta este contexto, es precisamente sobre la corrupción que trata esta columna, debido a que es uno de esos términos que se suelen usar mucho pero no se sabe a ciencia cierta qué cosa es.
Para comenzar, la corrupción no es otra cosa que desviar el poder público para generar ganancias privadas. Esta puede adoptar muchas modalidades particulares y es por eso que los libros de economía la definen de manera más amplia que el Código Penal.
Asimismo tiene diversas causas. Por ejemplo, está ampliamente documentado que el incremento de las barreras de entrada al mercado está directamente relacionado con el aumento de la corrupción, puesto que los privados tendrían incentivos para tomar un “atajo” al enmarañado sistema de normas para conseguir sus objetivos. En otras palabras, la tramitología es caldo de cultivo para más corrupción. Es por ello que las reformas de simplificación administrativa resultan cruciales.
Otra de sus causas es la creación de normas complicadas. Es decir, normas con múltiples excepciones, lenguaje obscuro y laxo. En este caso, mientras más complicada sea la norma es más probable que alguien se la quiera “bypasear”; es por ello que urge la expedición de normas pensando en el destinatario de las mismas, urge usar el sentido común.
Adicionalmente, hay otros factores que también contribuyen a la corrupción, tales como tener una población permisiva. Ello es así porque esto genera una sensación de impunidad en los malos funcionarios, quienes tienen la sensación de que pueden pecar y serán perdonados sin sanción alguna. Esto es especialmente preocupante en el Perú, debido a que la gente no suele estar al tanto del debate público: está harta de los políticos y piensa que todos son iguales.
Finalmente, a raíz del escándalo Lava Jato, que causa el triste desfile de expresidentes por los pasillos de la justicia, veo con suma preocupación que estas y otras causas más de la corrupción se cumplen en el Perú. Lamentablemente si nuestras autoridades solo se limitan a sancionar a los culpables, sin atacar de raíz las causas que generan la corrupción, sufriremos de más Lava Jatos en el futuro.
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