Antero Flores-Araoz
De la coraza protectora al nuevo escudo
Una nueva primavera en la relación entre Estados Unidos y Perú
Indiscutiblemente Estados Unidos de América es el país más importante en nuestro continente y uno de los tres más importantes del mundo, compartiendo su liderazgo con China y Rusia.
Pese a que tiempo atrás los Estados Unidos de América, en adelante EE. UU., no nos consideraban ni como socios ni tampoco asociados en intereses comunes, a los otros países de la región, a excepción por supuesto de Canadá. Para muchos la indiferencia de EE. UU. era narrada como que éramos su patio trasero y que solo se interesaban cuando países como Cuba o Venezuela se apartaban en los hechos de su manto protector sin obligaciones convencionales.
La gran mayoría de los países al sur de EE. UU. se sentían en alguna forma protegidos por ese gran país con una mixtura de razas que lo han hecho poderoso tanto en seguridad como en economía y que, si alguno de ellos fuese atacado desde otras latitudes, USA más que seguro extendería su manto protector.
Es más que probable que con la construcción y puesta en marcha y operación del puerto de Chancay, por la empresa china Cosco Shipping asociada con la minera nacional Volcan, a lo que se suma el conflicto entre Irán y EE. UU. de pronóstico reservado por las consecuencias que ya se sienten en el mundo, hayan inducido a EE. UU. a mirarnos con otros ojos, tanto es así que nos han considerados como socios extra OTAN y colaboran decididamente en la ampliación de la Base Naval del Callao y sobre todo invitarnos a ser parte del Escudo de las Américas, lo que se ha materializado en la rápida visita del Secretario de Estado del país del norte Marco Rubio, quien tiene muy en claro que USA debe interesarse en los demás países del hemisferio.
Al aceptar el Gobierno del Perú la invitación para ser parte del Escudo, se aumentará la cooperación de EE. UU. en materia de seguridad, ampliación de las oportunidades económicas y otras prioridades compartidas. No lo decimos nosotros sino lo dijo el propio Marco Rubio, y ello significará ayuda para enfrentar los remanentes terroristas, la criminalidad organizada y transnacional, la inteligencia para investigarla y enfrentarla al igual que al narcotráfico, y capacitación de nuestras fuerzas del orden,
También habrá impulso a la cooperación espacial e innovación tecnológica, entendimiento sobre minerales críticos y muchísimas cosas más como por ejemplo ayudas para detectar pesca ilegal, para mitigar efectos del Fenómeno del Niño y otros desastres naturales entre ellos movimientos sísmicos.
Ante esta nueva primavera en la relación EE. UU.-Perú, debería aprovecharse la situación para que se deje sin efecto el aumento de aranceles a los productos que el Perú exporta al líder del Escudo de las Américas y el respeto a las estipulaciones del TLC que se suscribió hace varios años con ése mismo país.
Tanto por las declaraciones del Secretario de Estado Marco Rubio, como de la información hecha de conocimiento de la prensa por las autoridades de EE. UU., daría la impresión que se han firmado más de un memorándum de entendimiento entre EE. UU. y el Perú, pero hasta que fue redactada esta nota, no se conocen en nuestra patria sus textos, como tampoco los compromisos peruanos en el famoso ya Escudo de las Américas.
Por reglas de transparencia, los peruanos tenemos el derecho de conocer exactamente los compromisos asumidos y los respectivos textos, y el Gobierno del Perú la obligación de hacerlos públicos.
















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