Giovanna Priale
Agenda pendiente: a trabajar muy duro
Estabilidad jurídica, productividad, inclusión y recaudación

Se suele decir que de los momentos de crisis surgen las oportunidades. Y quiero pensar que en esta coyuntura tan difícil que atraviesa nuestro país, es posible que el Ejecutivo y el Congreso se pongan a trabajar en una hoja de ruta mínima para que la población peruana vea, al final de este quinquenio, que hemos avanzado a pesar de nuestras diferencias.
El primer punto está referido a la urgente necesidad de recuperar la estabilidad jurídica para promover la inversión privada. Y es aquí, donde la institucionalidad tiene que hacerse respetar. En esta línea, se requiere revisar el rol de los organismos supervisores que además del rol fiscalizador cumplen uno de carácter promotor; de manera que las trabas burocráticas sean eliminadas y el mercado tienda a ser uno de competencia, en el que el consumidor se sienta cada vez más satisfecho con el servicio.
El segundo se relaciona con el indispensable incremento de la productividad de los insumos, capital y trabajo, a fin de propiciar el crecimiento de la actividad económica y generar con ello, empleo adecuado. Para ello no bastan las acciones destinadas a promover la mejora de la calidad educativa y la innovación, sino que se requiere que las universidades —a nivel nacional— sean partícipes del cambio vía acciones conjuntas con el sector privado y público, a fin de generar microclimas de desarrollo regional.
El tercero está íntimamente ligado con la inclusión de la población en los servicios de educación, salud y ahorro para la jubilación. Esto le permitirá tener una buena calidad de vida y ser capaces de adquirir activos fijos que les posibiliten la ansiada movilidad social permanente. Ello supone que la recaudación de los fondos para Essalud, ONP y AFP sea eficiente: que paguen el 100% de los que deben hacerlo (empleadores) y que se generen incentivos para que el independiente se sienta motivado a pagar por su servicio de salud y de pensiones.
El cuarto se vincula al incremento indispensable de la recaudación de ingresos tributarios por parte del Estado. Pero no a costa de incrementar la carga de los formales, sino a través del incremento de la base de contribuyentes, vía devolución de beneficios tangibles: acceso a un seguro de vida, sorteos de descuentos para el pago de impuestos prediales por un año o contribución directa para una cuenta de ahorros con fines hipotecarios o pensionarios.
Los parches que se emiten en normas ómnibus son dañinos. Es por ello, que hace falta un trabajo técnico serio que establezca líneas de acción concretas, con indicadores medibles (para los avances). Hemos retrocedido en muchas cosas, pero aún estamos a tiempo de enmendar el camino y hacer ajustes para que la economía empiece a crecer, generemos mayor empleabilidad en los jóvenes y en los mayores de 50, consolidemos el crecimiento de las empresas pequeñas (en medianas) y tengamos un país con mejores oportunidades de crecimiento y desarrollo.
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