Milko Ibañez
Actúa con responsabilidad
Los peligros de blanquear, viciar o anular el voto

¿Sabes que si votas en blanco, vicias tu voto o es anulado por faltas materiales, estás favoreciendo a aquellos que teniendo una ínfima votación pueden obtener una representación en el Congreso? O que sigan teniendo representación legal como partidos pues tu acción o error no es tomado en cuenta a la hora de hacer el conteo y matemáticamente puede tener esos efectos?
Las últimas encuestas muestran que el voto nulo, blanco o viciado, ronda el 36%. Esto quiere decir que esa proporción no entrará en el conteo y puede tener efectos enormes en las representaciones. Un candidato a la presidencia o una lista de candidatos al Congreso que hubiera obtenido 3.21% de los votos emitidos, bajo este esquema, pasaría la valla del 5%. El partido no perdería su inscripción y en el caso de las congresales obtendría representación. Esto se debe a que el denominador cambiaría de 100 a 64, y la división daría 3.21/64=5.016%. Por ende el partido salvado y la representación congresal constituida.
Esa decisión de blanquear, viciar o anular el voto, tiene un efecto enorme (es un acelerador) y en la práctica el voto emitido de esa manera –y digamos, por efecto práctico, en esas proporciones (36%)– termina teniendo un mayor peso que el voto de un ciudadano que expresa sus preferencias y vota por alguien. O que en todo caso, si no le gusta ninguno, o es un anarquista, se queda en su casa y no participa en la votación, no vota y no favorece a ese grupo de rezagados que han sido puestos en ese lugar por ciudadanos que sí han expresado su opinión a favor de una persona.
Excluyendo los casos de ciudadanos que terminan asistiendo a votar por evitar la multa, o de aquellos que no quieren saber nada con el sistema o con ningún candidato, el voto hecho ex profeso como blanco, viciado o buscando que lo anulen, beneficia a los extremos, sean estos de arriba o de abajo. Y logra justamente el efecto contrario de no expresar voto por nadie.
Ahora si usted tiene la plena seguridad de que su candidato tiene aproximadamente el 15% de los votos, y esa cifra no se moverá (digamos que usted es una especie de Nostradamus) y que su voto solo sumará un voto más a la bolsa, y quiere tener un impacto mayor vote en blanco, vicie su voto o busque que sea declarado anulado. Esa acción tendrá un efecto mayor, siempre usando nuestro ejemplo (que además coincide con la última encuesta publicada al 1 de abril) con las proporciones de 66% votos válidos versus 34% de votos nulos, blancos o viciados.
Por eso, si eres un ciudadano responsable y que cree en la democracia, haz todo lo posible para no caer en estas tres categorías al expresar tu voluntad. Y si eres del rebaño, del “nadie me representa” o un anarquista, quédate en tu casa y no votes.
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