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Centro Histórico de Trujillo en peligro

Cultura

Centro Histórico de Trujillo en peligro

24 de Marzo del 2017

Plaza Mayor y monumentos históricos están seriamente dañados

Según informes del Centro de Operaciones de Emergencias Nacional (COEN), los eventos climáticos que azotan al país han causado hasta el momento 84 muertos, 209 heridos, 20 desaparecidos, 111,098 damnificados y 666,534 afectados. Algunos señalan que las lluvias y el caos en la costa norte son castigos de la principal divinidad de los moches, Aiapaec. Ello debido a que entre la semana pasada y el día de ayer siete huaicos golpearon a una ciudad clave de la región La Libertad: Trujillo.

Cientos de viviendas colapsaron por los desbordes de la quebrada San Ildefonso. Y la ayuda humanitaria no llega a todos los damnificados. Las calles y los jirones de Trujillo no despiertan radiantes sino sucios por las oleadas de lodo. Las principales consecuencias se manifestaron en la escasez de alimentos, en los problemas de salud y seguridad, y en el turismo. En declaraciones para El Montonero, fuentes de La Industria —el principal diario de la ciudad— señalan que la Casa Municipal y el Museo del Juguete, entre muchas otras instituciones, han tenido que cerrar sus puertas hasta nuevo aviso por el peligro de inundaciones. Y la arquitectura de los siglos XVIII y XIX de la Plaza Mayor se ha visto seriamente afectada. Las casonas muestran graves daños y son un peligro inminente para los transeúntes. ¿A los limeños no les suena familiar? ¿Qué sucede con la gente?

Una medida que el Ministerio de Cultura debería tomar en cuenta es el establecimiento de un perímetro de seguridad y un sistema de prevención, como los que ya tienen los sitios arqueológicos en la periferia de la capital regional —como Chan Chan, la ciudad construida en adobe más grande de América—, porque una pared del Museo de Arqueología, Antropología e Historia (administrado por la Universidad Nacional de Trujillo) ya ha colapsado.

No todo parece desolador para el titular de Cultura, Salvador del Solar. ¿Por qué? Asegura que durante los años 2014 y 2015 se implementaron en el mencionado complejo arqueológico trabajos de prevención: recubrimiento de estructuras expuestas y la instalación de pisos de geoblock, bloques de pavimento drenante que dirigen los fluidos hacia puntos alejados de los armazones. Sin embargo, en otras áreas que no están incluidas en el programa turístico sí hay filtraciones. Por lo tanto, deben contar con motobombas que se encarguen de expulsar el agua.

“Debemos entender que, donde hay ríos secos, volverá a pasar agua”, es el comentario de Walter Alva, director del Museo Tumbas Reales de Sipán, en el diario El Comercio. Alva denuncia que la planificación y la prevención han sido dejadas de lado en “casi todas las ciudades de la costa peruana”; y que no se toma en cuenta “el patrón de ocupación prehispánico”, que sugiere vivir lejos de los ríos porque siempre van a desbordarse. Y cada diez años será así. Si no se difunde una “cultura de la prevención” desde ahora, seguiremos en un círculo vicioso. Es cuestión de decidir una inversión mayor para el cuidado de las ciudades que cuentan con puntos arqueológicos, y que por ello son reflectores de nuestra tradición cultural ante el mundo.

Fotografía: El Comercio