Iván Arenas

Iván Arenas

¿Goyo o Antauro?

Buscando al candidato antisistema del 2021

¿Goyo o Antauro?
Iván Arenas
04 de octubre del 2017

El fracaso del espacio público ha alertado a la derecha. ¿Por qué? Porque, de alguna manera, si ese espacio público sigue fracasando y el Gobierno pepekausa continúa —a pesar de la designación del nuevo gabinete Aráoz— en una guerra religiosa (alentada por los asesores de izquierda contra la mayoría fujimorista) entonces la aparición de un antisistema o anti establishment es inminente. ¿Quién sería este personaje? ¿Goyo o Antauro?

No obstante, primero vale aclarar que cuando se piensa en un antisistema o un anti establishment el perfil llega solo: mano dura, discurso radical y opositor de todas las libertades. Se supone que el antisistema o el anti establishment es lo mismo, pero eso no necesariamente es cierto. Por ejemplo, el fujimorato tiene en su esencia un componente anti establishment, pero no es antisistema necesariamente. Alberto Fujimori acusó a los “partidos tradicionales” de los males del Perú, pero no fue un antisistema, sino todo lo contrario: abrió la economía y los cimientos del mercado de alguna manera tienen su tinte.

En el caso de que el contexto político posibilite la irrupción de un antisistema, está muy difícil definir si será Goyo Santos o Antauro Humala. Sin embargo, quizá Goyo Santos tenga mucha ventaja, porque viene organizando un partido político con bases en toda la zona del sur peruano. De alguna manera Santos recoge el sentimiento antisistema y anti establishment del primer Ollanta Humala en la sierra sur. La organización de un partido no es tarea fácil, y el hecho que Santos haya suscrito una alianza con los fonavistas para crear el partido MAS Democracia tiene una enorme significación. Esta alianza ha mermado el golpe que significó que Santos fuera expulsado de Patria Roja, partido que tiene bases a lo largo y ancho del país.

Si Antauro sale en libertad en el 2018, no tendrá tiempo para la organización de las bases de su propio partido. Y sin un partido organizado la toma del poder es imposible. Además, suma que Antauro no tendría una idea de Gobierno sino una suma de panfletos y apotegmas. Gregorio Santos está haciendo todo lo contrario: su apoyo a la minería informal y sus apariciones con pequeños y medianos empresarios de alguna manera corroboran que hay una estrategia para acercarse al mundo emergente.

Santos también tiene el apoyo de algunos gobiernos regionales, como los de Cajamarca y Puno, y varios locales. Dos regiones claves tanto en el sur como en el norte. ¿Y Antauro? Ninguno por ahora.

 

Iván Arenas

Iván Arenas
04 de octubre del 2017

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