Renatto Bautista
¿Un suicidio colectivo?
Gustavo Petro podría ganar las elecciones presidenciales en Colombia

El domingo 29 de mayo, los colombianos fueron a las urnas para elegir al Presidente de la República para el período (2022-2026). Casi el 40% de electores (un poco más de 8.5 millones) votaron por el castrochavista y ex guerrillero Gustavo Petro, mientras que el 28% (casi 6 millones de electores) votaron por el populista “atrapa todo” Rodolfo Hernández y el 24% de electores (un poco más de 5 millones) votaron por el centro derechista Federico Gutiérrez. Es decir, existe un 40% de colombianos conscientes que desean ver a un radical de izquierda, como Petro, como Presidente de Colombia lo que llevaría a Colombia a la senda de hambre, muerte, miseria y totalitarismo que afrontan los cubanos y venezolanos.
Algunos dirán que es “alarmismo”. Para nada, es la cruda verdad. Los socialistas (castrochavistas los podemos llamar en nuestro continente) jamás sueltan el poder por la vía electoral, lo que se demuestra terriblemente en los 63 años que el Partido Comunista gobierna Cuba o los 23 años que gobierna el partido Chavista Socialista Unificado en Venezuela. A estas alturas de la historia nadie puede ser tan inocente para creer que partidos socialistas (vinculados al narcotráfico) dejarán el poder de manera pacífica, porque el Foro de Sao Paulo tiene un plan claro de penetración política en todos los países de nuestro continente. A pesar del fracaso del socialismo en varios países (como la Rusia soviética o sus satélites en la Europa del Este o las propias Cuba y Venezuela) aún hay mucha gente “cándida” o “inocente” que cree que un modelo económico y político caduco puede funcionar, a pesar de las “buenas” intenciones que dicen tener.
El 40% de colombianos a favor del radical de izquierda Petro me hace recordar que un 50.1% de peruanos votaron –hace un año– por Pedro Castillo, y un 55% de chilenos auparon al demagogo y mediocre castrochavista Boric. Esto demuestra que nuestros electores no votan con la inteligencia (pensando en lo principal de toda sociedad, que es la economía), y que se dejen manipular por absurdos y enfermizos odios que jamás darán de comer a nadie.
A modo de conclusión, espero que los colombianos no cometan un suicidio colectivo –como hicieron los peruanos con Castillo y los chilenos con el mediocre Boric- eligiendo como Presidente a Petro. Aunque el otro candidato Hernández, que es el mal menor, también tiene sus sombras, como su apoyo al aborto o manifestar que retomará relaciones diplomáticas con la narco dictadura de Maduro. Indudablemente, este “centrismo” atrapatodo hace daño, aunque mayores daños ocasionaría el castrochavista Petro en la Casa de Nariño. ¡Ojalá que los colombianos voten pensando en sus sólidas democracia representativa y economía!
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