Arturo Valverde
¿Un librero artificial?
La Inteligencia Artificial como consejera de lecturas
Miraba el otro día unos libros de economía y finanzas sin decidirme cuál elegir. Siempre que termino de leer una novela, vuelvo a los libros de economía, filosofía, política o historia.
Había biografías de Warren Buffett y Benjamin Graham al lado de títulos como “El hombre más rico de Babilonia”, “Padre Rico, Padre Pobre”, entre otros libros más o menos rigurosos o exigentes, que, a decir verdad, no sabía cuál elegir.
Un amable librero se acercó en cuanto lo llamé y me recomendó uno o dos libros. Su tono de voz reflejaba que estaba resfriado. Yo me quedé revisando las contraportadas de los libros.
De repente, tuve una idea. Si tomaba una fotografía al estante de libros y la subía al ChatGPT, quizás la aplicación podría orientarme acerca de libros de economía para entender más sobre el funcionamiento de la bolsa de valores. ¿Podría ser posible? Nunca lo había intentado.
Tomé una fotografía del estante y la subí a ChatGPT. Le pedí algo sencillo: que revisara los títulos y me sugiriera una lista de cinco libros para entender sobre el funcionamiento de la bolsa de valores. En cuestión de segundos, me dio una lista ordenada con comentarios y recomendaciones. No hubo tos ni estornudos.
Momentos después, mientras revisaba los libros que el ChatGTP había seleccionado, me quedé pensando en el joven librero. ¿Puede la inteligencia artificial reemplazar al librero? Y, ¿qué ocurrirá el día en que una pantalla al lado de un estante de libros nos recomiende qué leer?
Me fui con mis libros en una bolsa de papel y pensando que tal vez estamos perdiendo la costumbre de pedirle consejo al librero de carne y hueso, ese que se ha quemado las pestañas entre páginas. Por lo pronto, sé que todavía puedo tomarme un café, fumar un cigarro y reírme con el librero.
















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