Maria del Pilar Tello
Secreto en el juicio contra Google
La empresa pretende que este juicio histórico se cierre al público

El caso federal antimonopolio contra Google, la primera empresa digital del mundo, ingresa en su cuarta semana en los tribunales de EE.UU. Pero no sabemos muchos porque en el ámbito tecnológico todo parece estar tras el secreto y la opacidad. El proceso cuestiona el dominio de mercado que ejerce Google a través de su buscador, calculado en un 95% de las búsquedas en Internet. La gran empresa argumenta que no puede revelar información comercialmente sensible en audiencia pública, por el daño que resultaría para su posición competitiva. Simplemente no acepta ser transparente, algo que amenaza con desvirtuar el primer juicio de monopolio del gobierno federal en la era moderna de Internet .
La demanda fue planteada el 20 de octubre del 2020, pero se inició el 12 de septiembre del presente año. Google presentó 35 mociones y respuestas en el caso, pero dos tercios de ellas estaban selladas, como lo informó el New York Times. Antes de que comenzaran las declaraciones ya existía un muro de silencio tras el cual la empresa no cesa de guarecerse como si de un chubasco se tratara.
Pero no es un proceso cualquiera el que enfrenta a Estados Unidos y Google. La empresa pretende que este juicio histórico se cierre al público, algo que también han pedido otras empresas involucradas, como Apple y Microsoft. Apple incluso pidió la anulación de las citaciones a sus ejecutivos, llamados a dar testimonio. Más de la mitad de las audiencias se hicieron a puerta cerrada. Inclusive, a petición del juez, el Departamento de Justicia, uno de los demandantes, también eliminó sus presentaciones y pruebas de la web abierta.
Una de las acusaciones del gobierno federal a Google es la de firmar acuerdos ilegales con Apple para que coloque su buscador como predeterminado en sus dispositivos y mantener así su monopolio en las búsquedas, eliminando a sus rivales. Apple se sumó al secretismo cuando el tribunal llamó a su presidente Edgard Cue para informar sobre su acuerdo con Google. Simplemente no quiso revelar las relaciones comerciales y negociaciones de su empresa.
Ha habido más discusiones sobre confidencialidad que sobre el punto en controversia en un proceso que debería ser abierto y de interés público, pero no lo es. Cue testificó durante cuatro horas, más de la mitad del tiempo en audiencia cerrada. Durante su testimonio abierto, Cue habló sin muchos detalles sobre los contratos, pero el Departamento de Justicia tampoco presentó muchas pruebas. Los expertos en procedimientos antimonopolio dicen que esta oscuridad no tiene precedentes y comparan este juicio con el que llevó adelante el gobierno contra Microsoft, hace más de 24 años, mucho más accesible al público y a la prensa.
Y es que no se trata de un juicio cualquiera, sus implicancias pueden ser muy severas tanto para el gobierno de Estados Unidos como para las Big Tech, a las cuales ha estado tratando de controlar durante años. El contexto global es la gran confrontación tecnológica que la primera potencia mundial mantiene con China, que lo cambia todo. El protagonismo de Google es incuestionable y el gobierno quiere tenerlo de su lado. Muchos se preguntan lo que podría significar para el futuro si la gran empresa pierde este juicio.
¿De qué estamos hablando entonces? ¿De un resultado anunciado? Es cierto que el público y los usuarios deberían poder monitorear y examinar los argumentos del caso, para responsabilizar a las partes, pero también es cierto que la mayor parte de la gente no se interesa en el tema. Google y el Departamento de Justicia son dos actores muy poderosos, pero a los usuarios solo les importa continuar recibiendo los servicios del buscador sin preocuparse si hay o no dominio de mercado.
Lo del daño competitivo también es cierto, y los esfuerzos por ocultar la información vienen desde hace mucho tiempo, son moneda común entre los gigantes tecnológicos que van ganando su apuesta por el secreto en todas sus actividades, no solo ante los tribunales.
La tecnología es hoy asunto de gobierno y de política de primer nivel. Un profesor de derecho destacó el privilegio inherente en la presión de Google para limitar la divulgación. "Es irónico que una empresa absorba toda nuestra información y sepa todo sobre nosotros y nosotros no podamos saber nada sobre ellos”(*).
* NICO GRANT , CECILIA KANG y TRIPP MICKLE. The New York Times. 4 de octubre de 2023
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