Iván Arenas
República y poder oculto
Hace falta una reforma integral en el sistema de justicia

No obstante las pruebas e investigaciones que se presentarán, si tomamos a pie juntillas las declaraciones del asesor Jaime Villanueva, la interpretación dominante sería que tanto en el Ministerio Público como en el Poder Judicial se instalaron poderes ocultos, y desde allí organizaron la politización de la justicia, como en pasadas épocas de nuestra República.
Como en los peores tiempos del montesinismo, de acuerdo a las declaraciones de Villanueva, se habría desarrollado un poder oculto. Sobre todo en el Ministerio Público, donde un sector de la prensa, de periodistas y analistas políticos –sin temor a equivocarme– promovieron una guerra de religiones, persecuciones y salvajadas jurídicas además de interminables show mediáticos.
Como se indica, las pruebas y evidencias corroborarán las declaraciones de Villanueva. Sin embargo, lo que no puede negarse es que la politización de la justicia ha rebasado todo límites, haciendo imposible la convivencia entre las distintas tendencias políticas.
Ahora bien, no se puede negar lo que académicos e intelectuales señalan, que estamos ante uno de los peores momentos de la República, a pesar que siempre se puede llegar a menos. Pero es inaceptable continuar con la absurda idea que hay ángeles y demonios, o que solo hay un sector culpable de la politización de la justicia.
El periodista Augusto Álvarez Rodrich no se equivoca cuando dice que un sector del periodismo y de la Fiscalía hacen política y no justicia. Es evidente que eso es una verdad más grande que una catedral; pero es necesario decir también que el tema no es nuevo, sino que es algo que sucede desde 2014.
¿Qué viene de nuevo? Queda que en el Congreso se lleguen a acuerdos y pactos, porque hace falta una reforma integral en el sistema de justicia. Es decir, hay que despolitizar la Fiscalía y el Poder Judicial.
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