Pedro Olaechea

¿Qué otra cosa se hubiera podido hacer?

Posibles salidas a la crisis del Ministerio Público

¿Qué otra cosa se hubiera podido hacer?
Pedro Olaechea
15 de enero del 2019

 

El título de esta columna es una pregunta que muchos lectores me han señalado con justa razón respecto a mi reciente artículo en El Montonero sobre la crisis en el Ministerio Público. Es la respuesta general cuando uno señala la inconstitucionalidad de la medida presentada por el Ejecutivo: la declaración de emergencia.

Entiendo la indignación ante la situación del sistema de justicia, pero es mi deber señalar que no podemos ir en contra de la Constitución. Eso no es negociable. Existen caminos constitucionales para la remoción de fiscales. Que en medio de una crisis como esta es muy complicado sacar al Fiscal de la Nación, sí; pero se supone debe ser así.

Insisto, no podemos dejar que nuestras simpatías o antipatías nos lleven a atentar contra la separación de poderes, principio fundamental de cualquier democracia. La justicia tiene que proteger el debido proceso y la presunción de inocencia del individuo, sin importar quién es o de qué grupo sea. No podemos destruir instituciones por lo que creemos que sabemos de una persona.

Esto último es importante. Lo decía el filósofo Jaime Balmes: “solo entendemos la verdad o la realidad de las cosas con las limitaciones de nuestro sentidos”. Pensemos: ¿Qué tanta verdad hemos tenido ante nuestros ojos? ¿Conocimos los hechos con lujo de detalles? ¿Eran estos los únicos sucesos que merecieron nuestra preocupación? ¿O hubo hechos que fueron capaces de capturar nuestra atención? En este contexto expresamos nuestra opinión, una postura, y definimos nuestro actuar.

No he tratado a Pedro Chávarry. No lo conozco. Todos sabemos que tuvo una conversación con César Hinostroza en tono coloquial, que tuvo un almuerzo que luego negó. Sus acciones siguen siendo cuestionables y ocasionan el claro rechazo ciudadano. ¿Qué más hizo? ¿Falsificó títulos para lograr ser miembro del Tribunal Constitucional? ¿Incurrió en prevaricato, cambiando el sentido del voto de un magistrado que hoy ya no está en el TC, que firmó con su puño y letra cada página de dicha sentencia? Todo eso habría sucedido en el TC y no pasó nada. ¿Qué habría pasado si en estos casos también hubiese estado involucrado el señor Chávarry? Imagino su opinión, estimado lector.

Así como pedimos celeridad en el caso del ex fiscal de la Nación, en mi opinión, los casos que narro sobre el TC deberían llevar a una reacción inmediata y proporcional por parte de los medios de comunicación y los ciudadanos. Pero nos hemos dedicado a ver solo un lado de la historia. Esto en parte por las numerosas portadas, noticias y horas de programas acerca del señor Chávarry. No obstante, ¿estamos midiendo con la misma vara al resto?

Se nos dijo que el posible cambio de fiscales había detenido la entrega de información desde Brasil. Luego nos enteramos de que en realidad eso respondía a una reestructuración interna del equipo brasileño. ¿Eso no es mentir? Otro ejemplo: ¿Acaso el juez del caso de la señora Keiko Fujimori no tenía 24 horas para entregar los cuadernillos de apelación? ¿No se demoró más de 24 días en hacerlo (y de manera incompleta)? ¿Alguien renunció?

Chávarry tendrá que responder ante la justicia por las imputaciones en su contra y será castigado de encontrársele culpable. Eso sí, creo que es importante señalar que él no es el único problema en el Ministerio Público. La crisis tampoco ha terminado con su salida. Hemos juzgado la situación sin tener el diagnóstico completo, y se ha tratado de trastocar un organismo constitucionalmente autónomo en medio de esta crisis.

Entonces, ¿qué otra cosa se hubiera podido hacer?

—Primero, conocer todos los hechos y tratar de salir de nuestras simpatías para entender lo que viene sucediendo.

—Segundo, comprender que los cambios que se necesitan son complejos y que ponerlos en marcha será un proceso duro y complicado.

—Tercero, y tal como se lo dije al ministro Vicente Zeballos, es fundamental trabajar en las medidas transitorias de los cambios legales y constitucionales que se vienen dando. ¿Por qué las transitorias son tan importantes? Porque dictarán lo que va a ocurrir mientras se comienza a implementar una nueva ley. Y en casos tan complejos como la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura, resulta más importante aún.

Respaldemos una reforma profunda del sistema de justicia peruano, pero sin perder nuestra capacidad crítica. Va a ser un proceso largo y complicado, pero es el camino correcto y constitucional para hacer reformas de esa magnitud.

 

Pedro Olaechea
15 de enero del 2019

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