Iván Arenas
¡No hay canon minero sin producción ni utilidades!
La pedagogía sobre el canon minero está en manos de los antimineros

Entre los mitos desarrollados y difundidos por los opositores a las inversiones privadas en la minería moderna están diversas ideas fuerza alrededor del canon minero. Hay confusión, mala información y sobre todo mucha ideología sobre el tema del canon minero, que es absolutamente técnico; pero por intereses se eleva al plano político.
Entre los principales mitos construidos alrededor del canon minero está la metodología de distribución, así como quién o qué entidad reparte y el monto a otorgar. No obstante, algo debe quedar muy claro: no se puede repartir el canon minero ni ningún otro canon si antes una empresa no obtiene utilidades; es decir, ganancias. Solo si una empresa, en este caso minera, genera utilidades puede pagar el impuesto a la renta, que es de donde proviene el canon minero. De tal modo que si una empresa no genera utilidades y rentabilidad no puede pagar impuesto a la renta y tampoco canon minero.
Pero hay otro detalle. Cuando se hace el cálculo de la distribución del canon minero se debe realizar de acuerdo a las variables de precios del cobre en el mercado internacional, así como de los costos de producción y depreciación. Los opositores a la minería moderna suelen soslayar las variables y hacen cálculos que generan expectativas que no se condicen con la realidad. Los números suelen diferir, y entonces se generan conflictos sociales contra la minería moderna porque "no paga los montos reales".
Otro tema importante es que el canon minero lo entrega el Estado a las regiones y gobiernos locales vía el Ministerio de Economía. Los opositores suelen decir que es la empresa minera la que lo entrega directamente.
El canon siempre será, de acuerdo a ley, el 50% del impuesto a la renta que pagan las empresas mineras. Si el monto de los impuestos resulta mayor es porque hubo más producción. Los paros y bloqueos generados por los opositores a la mineria moderna afectan directamente la producción y, por ende, al monto de los impuestos y el canon.
Lamentablemente la pedagogía sobre el canon, especialmente minero, ha quedado en manos de los sectores anti inversión. Y de allí todas las narrativas sobre que las empresas se llevan todo y no pagan impuestos. Es hora de informar con la verdad.
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