Renatto Bautista
Los Pétain peruanos
Una oposición que transa a cambio de cuotas de poder

Philippe Pétain (1856-1951) fue un militar francés que durante la ocupación de la Alemania nazi en Francia (1940-1944) fue el tristemente célebre personaje que encabezó un gobierno títere y obsecuente hacia la dictatura totalitaria nazi. Es decir, Pétain fue un vil traidor a la nación francesa porque fue quien encabezó el denominado Gobierno de Vichy. Lo también cierto es que muchos de la élite francesa colaboraron, con mucha alegría, con la abominable dictadura nazi, entre ellos Pierre Laval y François Darlan. Aquí vemos un triste ejemplo de felonía ante la enorme amenaza que representó el nazismo para Francia y toda Europa occidental. Pero estos señores solo pensaban en su “cuota de poder” y salvar sus vidas. ¡Qué sujetos tan indignos y miserables!
Lamentablemente en el Perú, como en España, hay sectores de la oposición que no son frontales ante los desgobiernos castrochavistas o socialcomunistas. En España, el “derechista” Pablo Casado, del Partido Popular, está pactando con Pedro Sánchez la repartija de jueces, como si estos fueran piezas de un tablero de ajedrez. Indudablemente, Casado aspira a tener el indecoroso calificativo de “Pétain español”.
Mientras en El Perú, el 6 de octubre el actual mandatario tomó juramento al “nuevo” gabinete presidido por la expresidente del Congreso Mirtha Vizcarra (una de las pocas congresistas que votó en contra de la vacancia por corrupción de Martín Vizcarra), militante del extinto –porque no pasó la valla electoral del 5%– Frente Amplio, una de las tantas franquicias castrochavistas que lamentablemente hay en el Perú. La señora Vásquez, además de ser una conspicua castrochavista, es una agente antiminera; es decir, está en contra de la mayor riqueza en nuestro país, sumado a que la minería formal es una actividad legal que genera empleo formal (valga la redundancia) y dinamiza la economía nacional.
Sinceramente, es un maniqueísmo cuando el castrochavismo está en contra de la minería formal, pero no dice ni una palabra sobre la minería ilegal (valga la redundancia, es un delito) que genera otros como la tala de árboles y la explotación sexual de menores de edad. ¿Por qué el castrochavismo calla ante el horror que es la minería ilegal? ¿Minas de oro en la Venezuela del narco dictador Maduro? Sumado a que la terrible actitud antiminera del castrochavismo peruano genera que estas inversiones millonarias vayan hacia Chile.
Me atrevo a afirmar que el castrochavismo peruano, por algún motivo económico que desconozco, está en contra de la minería legal para sutilmente beneficiar a Chile. ¡Qué patriotas son los castrochavistas peruanos! ¡No dudo que darían la vida por las dictaduras socialistas en Cuba y Venezuela, pero jamás por la nación peruana!
Dar el voto de confianza al gabinete Vásquez es respaldar la actitud suicida del castrochavismo peruano en contra de la minería legal, siendo el Perú un país históricamente minero. A eso se suma que este gabinete sigue repleto de comunistas y socialistas que ya desean cargarse la Carta Magna para establecer la propia y quedarse en el poder décadas, al estilo de los dictadores Castro, Chávez, Maduro y Ortega. ¡Las libertades económicas y políticas están en grave riesgo!
Lamentablemente, la oposición Pétain peruana –integrada por Acción Popular, Alianza para el Progreso y Podemos Perú– de seguro le dará el voto de confianza al gabinete de la antiminera Vásquez en aras de la tan mentada gobernabilidad democrática, cuando el actual régimen está integrado por personas que pretenden replicar el agotado y caduco modelo cubano y venezolano en nuestro país. Soy muy firme en repetir que por culpa de estos Pétain peruanos (se les ve felices en la cohabitación con los castrochavistas de Perú Libre), el Perú podría acabar en el sendero del hambre, miseria, muerte y totalitarismo que padecen los hermanos pueblos cubano, nicaragüense y venezolano.
¡Ay, Pétain peruanos! ¡Ay, tibios! ¡Miserables sean eternamente!¡Ojalá que algún día la paguen en las urnas!
P.D.: No me cansaré de repetir que la mejor demostración del fracaso de una dictadura socialista es la existencia de más de un millón de venezolanos (que huyeron del infierno de la dictadura castrochavista) en el Perú. ¿Cuándo los peruanos aprenderán de las experiencias negativas que están en nuestro propio continente? ¡Ay, malos y necios que pretenden replicar el modelo caduco del castrochavismo en el Perú!
COMENTARIOS