Maria del Pilar Tello
La perniciosa ausencia de debate político e intelectual
Se debe aportar a la batalla de las ideas con calidad académica

Vivimos una crisis de la democracia en la región, a la cual no somos ajenos; aunque en nuestro país tiene características especiales que afectan a la representatividad, la legitimidad, la información y la poca calidad en el ejercicio de la política. Este gran desafío para la ciudadanía obliga a imaginar una mejor democracia más igualitaria y participativa que funcione para todos los peruanos.
Quienes ejercemos la docencia universitaria constatamos el desinterés de la juventud por la política, junto a la poca sensibilidad por debatir los problemas nacionales. Además hemos visto que desde que se promulgó en el 2014 la Ley Universitaria, la presencia coercitiva de la Sunedu hizo que las universidades dejaran de organizar debates, conferencias, mesas redondas o seminarios, sobre temas esenciales de la política nacional o de la convulsa coyuntura. Y no lo hacen por dependencia económica, como sucede con las universidades públicas, que deben merecer la buena voluntad del Gobierno de turno para acceder a la entrega puntual de sus presupuestos; o de las privadas, que pueden recibir incómodas inspecciones de la Sunat o del mismo Minedu si se cuestionan políticas o se debaten aspectos políticamente incómodos.
Tampoco encontramos, a diferencia de otras épocas, este debate en el Congreso donde más se necesita de la lucha de las ideas, del contraste ideológico fundamentado y de la propuesta académica y especializada que permita una opinión pública políticamente bien informada. Además del enfoque noticioso e informativo que viene de los medios de comunicación abierta y de cable, la conversación sobre la democracia mundial o sobre problemas, nacionales concretos no existe y nuestros jóvenes que leen poco suman a ello la ausencia de espacios donde puedan ampliar conocimientos y sentirse orientados.
Un gran profesor sanmarquino comentaba que estamos condenando a las nuevas generaciones a la inopia intelectual; solo tienen la clase del docente, que puede ser bueno o malo, pero nada más. En plena sociedad de la información cunde la desorientación ideológica e informativa, ausentes la profundización y el debate académico vemos serias consecuencias en el voto ciudadano subordinado a las campañas electorales donde más importa la ropa y el maquillaje que las ideas y las propuestas.
La política debería convencer desde discursos estructurados que guién a la juventud. Y los jóvenes deberían tener espacios de debate y participación, pero no los tienen. Más aún en una región que ha vivido ingratas experiencias dictatoriales, de las cuales nos toca aprender para proteger la democracia, empoderando a nuestros jóvenes y dándoles oportunidsdes para interesarse y participar. Una democracia no es solo elección popular, debe convocar y representar identidades plurales e intereses de la población incluidos los de los sectores que no tienen dinero para difundirlos.
Sin representatividad y sin diversidad no hay verdadera democracia, más aún en un continente visto como el más desigual del mundo. No tenemos un diálogo democrático basados en una realidad compartida. El gran desafío es intelectual y es político pero muy pocos lo asumen para aportar contenidos. Vivimos una anunciada derrota política e intelectual.
El Instituto Latinoamericano de Derechos Humanos y Gobierno (ILADYG), formado por reconocidos profesionales con voluntad pluridisciplinaria, quiere aportar a la batalla de las ideas con calidad académica y responsabilidad. Y lo haremos desde un canal de YouTube que iniciará sus entregas desde este viernes 23 de junio administrado por la consultora Politólogos Digitales, que reúne licenciados de las escuelas de Ciencia Política de todo el país.
El tema del primer webinar, a pedido de los jóvenes, será precisamente el vacío clamoroso de debate y difusión de las ideas. Participarán Victor García Toma, Enrique Cornejo, Walter Navarro y Erasmo Reyna, junto a los jóvenes Hector Venegas y Guadalupe Caycho. Nosotros asumiremos la moderación. Los esperamos para seguir conversando.
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