Renatto Bautista
La oposición y el castrochavismo
Por votación mayoritaria, el Congreso le dio la confianza al gabinete Bellido

El viernes 27 de agosto, 74 congresistas le dieron el voto de confianza al gabinete presidido por el congresista oficialista Guido Bellido. Indudablemente, a pesar de que algunos se quieran tapar los ojos, este gobierno es castrochavista, demasiado cercano a las longevas dictaduras en Caracas y La Habana. Esta verdad se demuestra en la presencia del Montesinos de Perú Libre (Vladimir Cerrón), que es agente de las dictaduras anteriormente mencionadas. En esta misma línea, era necesario que los parlamentarios establezcan una posición clara.
Un total de 74 congresistas apoyó a este gabinete castrochavista. Obviamente, los 36 congresistas de Perú Libre votaron a favor, como sus aliados naturales de Juntos por el Perú (5 congresistas), debido a que los últimos tienen al congresista Roberto Sánchez como Ministro del Comercio Exterior. A los 41 congresistas castrochavistas se sumaron 12 tibios de Acción Popular (de un total de 16), a los que más le preocupa seguir en el cargo que la defensa de las libertades políticas de la Nación.
Otro caso dramático es el apoyo de 13 congresistas (de un total de 15) de Alianza para el Progreso. Indudablemente a Acuña le importa más la defensa de sus universidades (su mina de oro) que la defensa de las libertades políticas en el país. Hago un breve paréntesis para felicitar a los congresistas apepistas Roberto Chiabra (general en retiro) y la doctora Gladys Echaíz (ex Fiscal de la Nación) que votaron en contra de darle confianza. ¡Excelente que demuestren ser políticos que anteponen los intereses de la Nación que la de una bancada parlamentaria!
Siguiendo en la lista de oficialistas tenemos a cuatro congresistas de Somos Perú (partido fundado por un demócrata a carta cabal como Alberto Andrade) y cinco congresistas de Podemos Perú a los que, al estilo de Acuña, les importa más la defensa de su Universidad no licenciada o juicios de Luna padre que la defensa de las libertades políticas en el Perú.
Siendo duros en el análisis político, a la mayoría de estos 74 congresistas les importa un rábano si este gobierno nos lleva a una deriva castrochavista de la que no saldríamos por la vía electoral. ¡Qué malos son con la juventud peruana y las futuras generaciones! Trato de entender el por qué elogian tanto a las dictaduras cubana y venezolana, y me pregunto: ¿si todo fuera de maravilla en Cuba, por qué el 11 de julio miles de cubanos se levantaron contra la longeva dictadura? Otra pregunta que formulo es: ¿Si todo es maravilla en la Venezuela chavista, por qué más de siete millones de venezolanos han tenido que emigrar de su país?
Para mi la respuesta es obvia y no se necesita mayor reflexión: ¡Estas dictaduras han fracasado en lo económico y social! Pero en el Perú, existen fuerzas castrochavistas –en el poder– que creen que lo harán mejor que sus “referentes” en el siglo XX. ¡La tragedia humana es la terquedad! A pesar de que ese modelo ha fracasado en Rusia, Europa del Este, Camboya, Etiopía y un largo etcétera, aún existen quienes se creen “predestinados” para no equivocarse como lo hicieron sus antecesores en el pasado siglo.
Así como tenemos a estos congresistas que son oficialistas (por convicción o por conveniencia), tenemos a 50 congresistas que votaron en contra de la confianza al gabinete Bellido por las naturales desconfianzas que generan: el vínculo de algunos ministros con los terroristas de Sendero Luminoso, su nula experiencia en gestión pública o que representen al castrochavismo. Casi todos tienen una vena autoritaria porque añoran el poder absoluto por eso tienen que disolver al Parlamento para establecer una Asamblea Constituyente, al estilo de los soviets de Lenin, para tener una mayoría absoluta y quedarse muchas décadas en el poder.
De los 50 congresistas que votaron por la “no confianza” tenemos a los 24 congresistas de Fuerza Popular, 10 congresistas de Avanza País, nueve congresistas de Renovación Popular y dos valerosos congresistas apepistas (los anteriormente mencionadas Chiabra y Echaíz), más los tres del Partido Morado (que en lo personal creo que lo hacen porque están resentidos que ese gabinete no sea de mayoría caviar), la congresista Kira Alcarraz de Somos Perú y el congresista Anderson de Podemos Perú. Obviamente, del general Chiabra y de la ex fiscal de la Nación Echaiz entiendo sus motivos para votar en contra, pero gratamente me sorprende lo de Alcarraz y Anderson, porque me imaginé que serían comparsa de los dictados de sus respectivas bancadas.
Considero que la oposición debería reunirse y formar una gran coalición democrática y electoral, porque aquí no se trata de la defensa de uno u otro partido sino de las libertades políticas. A ello se suma que el próximo año deberían ser las elecciones regionales y municipales. Obviamente, Perú Libre lanzará todas sus baterías políticas para ganar la mayor cantidad de regiones con el objetivo de demostrar que la “mayoría de peruanos” están con ellos y no con la oposición democrática.
Como ciudadano amante de las libertades, le exijo a la oposición que jamás claudique y que mantenga tanto la presión interna (protestas pacíficas en la calle) como la presión externa para que partidos políticos democráticos de otras naciones (incluyendo gobiernos de talante democrático) estén enterados de lo que pasará en el Perú si los malos, tibios y tontos se imponen por la fuerza.
¡No hay que resignarse a que los malos ganen! ¡Siempre hay que dar la batalla política!
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