Renatto Bautista
La nación chilena resiste ante el castrochavismo
El triunfo en primera vuelta de José Antonio Kast

El domingo 21 de noviembre se realizó la primera vuelta presidencial para elegir al sucesor del tibio “centro derechista” Sebastián Piñera, que cobardemente cedió ante la protesta –que degeneró en saqueadora y vandálica– del castrochavismo para cambiar la Carta Magna vigente –que trajo mayor prosperidad en la vida republicana chilena– por una “nueva y que no sea herencia de la dictadura de Pinochet” que es redactada, lamentablemente en su mayoría, por unos constituyentes estrafalarios que demuestran ser una nulidad absoluta en gestión pública. Creo que esta terrible realidad originó que el voto conservador se decantara mayoritariamente por el único candidato frontal y veraz que es José Antonio Kast, y no por la opción clásica de una tibia “centro derecha” representada por el candidato oficialista Sichel que quedó en un cuarto lugar. En esta lid electoral, hemos visto el fracaso de los herederos de la Concertación (demócrata cristianos y socialistas), ya que su candidata quedó en el quinto lugar mientras el candidato de la “derecha oficial” piñerista quedó relegado al cuarto lugar como anteriormente mencioné.
Hace más de un mes, las encuestas –en las que en lo personal no creo mucho porque son instrumentos de manipulación política– decían que el candidato castrochavista Boric (que el domingo 21 quedó en segundo lugar) estaba en el cómodo primer lugar con el 25% de los votos mientras el conservador Kast se encontraba en el quinto lugar con un magro 7%. Ya vemos que la única verdad se reflejó el domingo 21 de noviembre y fue totalmente errónea respecto al candidato conservador Kast. ¡No fue un error estadístico la maniobra contra Kast!
Lo también cierto en la contienda electoral chilena es que volvemos a ver el maniqueísmo de la “ultraderecha”, cuando lo correcto es que ser conservador (sobretodo en la defensa de los valores y tradiciones de nuestra civilización) no es sinónimo de ser “ultraderechista”, porque lo último es un pensamiento totalitario y extremista (el ejemplo más conocido es la Alemania Nazi) mientras ser conservador implica un respeto al orden social en base a los valores y tradiciones que se nos forma desde el hogar sumado a que los conservadores respetan el sistema democrático. Para mayor profundidad sobre qué significa ser conservador pueden leer los innumerables libros del filósofo británico Sir Roger Scruton, referente del conservadurismo británico de las últimas décadas.
Volviendo con Chile, también es risible que se refieran a Boric como un “izquierdista moderado” cuando lleva como aliado al Partido Comunista que tiene una ideología e historia totalitaria desde la toma del poder bolchevique en Rusia en la lejana 1917. Lo también cierto sobre el propio Boric es que, siendo diputado cargo que aún ostenta, participó en las marchas violentistas del año 2019 contra el gobierno de Piñera. Es decir, Boric es un solapado comunista que jamás ha condenado las longevas dictaduras bolcheviques en Cuba y Nicaragua. Si fuera un demócrata a carta cabal, por más formación izquierdista que tuvo, condenaría a dos satrapías que asesinan y roban a los hermanos pueblos cubano y nicaragüense mientras el candidato Kast, en el último debate presidencial, sacó la bandera cubana y manifestó su absoluta solidaridad con el hermano pueblo cubano que padece un infierno socialista desde aquel infausto 1 de enero de 1959, cuando Fidel Castro entró a La Habana para quedarse en el poder.
En conclusión, creo que todo chileno de bien debe votar por Kast por ser un político conservador que defiende a su Nación y desea la libertad como la prosperidad para todos los chilenos mientras votar por el castrochavista Boric representa condenar a Chile al camino de hambre, miseria y muerte de la longeva dictadura castrista en Cuba o la narco dictadura chavista de Maduro en Venezuela. Solo ciudadanos tontos o malos podrían votar por la última opción que representa un “modelo” caduco y que tarde o temprano acabará en el basurero de la historia.
Chilenos, defiendan con su voto al régimen democrático y a la libertad, porque sacar a los castrochavistas del poder es tarea muy difícil. Si no, miremos cuantas décadas llevan en el poder la mafia castrochavista en Cuba y Venezuela.
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