Giancarlo Peralta
El inestable Juntos por el Perú
Las contradicciones entre Roberto Sánchez y sus compañeros de campaña
¿Alguien considera que Juntos por el Perú cuenta con la confianza de inversionistas nacionales y extranjeros como para promover la reactivación económica, generar empleo y reducir la pobreza? ¿Alguien considera que luego de la cuestionable organización de la primera vuelta electoral los ciudadanos confían en la ONPE y el JNE?
La respuesta para ambas interrogantes es ¡no! Por un lado, tenemos a Roberto Sánchez anunciando que, ante una eventual juramentación el próximo 28 de julio, ese mismo día sacará al Dr. Julio Velarde del Banco Central de Reserva (BCR), dejando traslucir sus verdaderas intenciones, el copamiento del Estado y el mal uso de las reservas que el Perú ha acumulado durante más de 30 años.
No obstante, el domingo pasado, durante la presentación del equipo de Juntos por el Perú, el ex ministro de economía y finanzas, Pedro Francke, manifestó que le pedirán a Julio Velarde que permanezca en la presidencia del BCR. La pregunta que surge es ¿quién manda en JP? y, además ¿a quién le creemos? Al candidato a la presidencia o a su jefe de equipo económico. Tengamos presente que Francke solo contó con la confianza de Pedro Castillo durante los primeros seis meses de gobierno y fue precisamente en dicho interregno que salieron del país casi US$ 20,000 millones. Ahorros de peruanos que desconfiaban de un gobierno comunista que acrecentó la pobreza, así como la corrupción.
Si Roberto Sánchez se extralimitó en sus expresiones respecto de Julio Velarde, considerado como uno de los mejores banqueros centrales del mundo, ¿por qué no se rectifica? O es que ante sus electores hace gala de un discurso radical, cuando en realidad piensa hacer algo muy diferente, lo cual está acrecentando el desconcierto ciudadano. Peor todavía si a sus palabras les sumamos las de su aliado Antauro Humala, ávido por descargar su cacerina en contra de cualquier discrepante.
Por otro lado, tenemos la ineficiencia de los organismos electorales o, quien sabe, la acción premeditada para trastocar el resultado electoral. Lo acontecido el 12 de abril pasado ha llamado sobremanera la atención del gobierno norteamericano, al extremo que ha decidido enviar una misión de observadores con la finalidad de que constaten que la segunda vuelta se desarrolle dentro de lo establecido en un sistema democrático que garantice la alternancia en el poder.
Precisamente será Bernie Navarro, su embajador en el Perú quien lidere esta misión. Esta acción debe ser interpretada como el deseo de los Estados Unidos de tratar con un gobierno cuya autoridad emane del legítimo ejercicio de la voluntad popular.
















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