Renatto Bautista
El fariseísmo en la política peruana
Cuando se acepta la corrupción de ciertos sector de autoridades

Todos hemos visto que dos policías han amarrado los pasadores de los zapatos de Pedro Castillo, como si fuera señor feudal. ¿Alguna protesta contra tan tremendo abuso político? ¿Dónde está la mal llamada Generación del Bicentenario? Indudablemente estamos ante un ejemplo de doble rasero, porque si esos policías hubieran amarrado los zapatos a Alan García o Keiko Fujimori ya se imaginan qué hubieran dicho los “caviares” y socialistas, para terminar siendo rebotados por todos los poderes fácticos. ¡Ya me imagino la imagen congelada pasada diariamente tanto en las televisoras de los poderes fácticos como en las portadas de los conglomerados de aquellos! ¡Quo vadis!
Otro ejemplo del doble rasero es todo el círculo de corrupción alrededor de Castillo. Apreciado lector, hagamos un ejercicio contrafáctico: Si a Alan García o Keiko Fujimori fueran presidentes y les hubieran encontrado lo siguiente: reuniones secretas en una casa en Breña, el secretario general de la Presidencia de la República con US$ 20,000 escondidos en un baño en la Casa de Pizarro, sobrinos y una cuñada realizando “negociados” en nombre del Presidente y un ministro también haciendo corruptelas. ¿Qué creen que le hubiera pasado a García o Fujimori hija?
Indudablemente, no solo estarían vacados y con prisión preventiva, sino que también estarían diariamente en la guillotina mediática, pero como Pedro Castillo es aliado de los “caviares” y es el “humilde profesor del campo”, los últimos callan en todos los idiomas o los minimizan como si la corrupción fuera un “delito menor.” Indudablemente, cuando es la corrupción de los enemigos de los “caviares” lo maximizan, pero cuando es la corrupción de sus aliados lo minimizan. Entonces, ellos no luchan contra la corrupción porque su objetivo político es puntualizado: desterrar del poder, de cualquier forma, a sus adversarios políticos.
Otro ejemplo del doble rasero es con Merino, a quien ni conozco. Pero hay que decir la cruda verdad: a Merino le hicieron una terrible yihad, pero él no hizo ni el 10% de los desastres y horrores que perpetra Castillo. ¡Ay, con el doble rasero de esta sociedad! ¡Ay, clase media con su mayoritaria vocación ovina! ¡Ay, cuánto dueles Perú!
A modo de conclusión creo que la clase media debe entender que el doble rasero hace un inmenso daño al Perú. Por eso deben aprender a ser firmes contra el desgobierno de Castillo que está destruyendo lo bueno que se ha avanzado en el Perú en 25 años.
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