Aldo Lorenzzi
Construir institucionalidad a toda costa
Dejando de lado la oposición revanchista
Hoy el Gobierno de Keiko Fujimori enfrenta muchos cuestionamientos, a pesar de llevar poco tiempo en la administración del Estado. Su actuación ya está siendo evaluada en todo sentido, al no haber logrado resultados mínimos en la crisis de control territorial frente al crimen organizado. Esto ha generado que actores políticos de la oposición señalen que el Gobierno no cuenta con los cuadros adecuados para combatir los problemas que aquejan a la ciudadanía.
Ahora bien, los ciudadanos de bien debemos entender que, más allá de las tendencias políticas, el abandono del Estado por bastante tiempo no se puede resolver de la noche a la mañana. A esto debemos sumar el copamiento de actores corruptos en casi todas las instituciones del Estado, producto de la porosidad del sistema burocrático.
Pero la crisis a la que se enfrenta el Perú no se resuelve sacando a un alto mando, un ministro o un funcionario, sino haciendo la reforma de las instituciones, y la más urgente es el sistema de administración de justicia. Más allá de lo que todos esperamos como resultado, se debe establecer un plan que tenga presupuesto, estrategia y gente adecuada para llevar a cabo esta reforma. No podemos construir mensajes políticos para las tribunas, como si cambiando una pieza del engranaje se solucionara el problema.
Debemos entender que, como país, hay que enfrentar la grave crisis de forma más honesta y con mayor responsabilidad. Esta tarea le corresponde básicamente a la oposición actual: fiscalizar no significa buscar deslegitimar ni pedir resultados en menos de 45 días de gestión. Con esto no defiendo a la nueva administración, sino que se debe tener en cuenta todo el tiempo en que los propios gobiernos de izquierda abandonaron la seguridad ciudadana e hicieron pactos con oenegés "pro derechos humanos", dejando que esto avanzara, poniéndose a un costado. Hoy todos los peruanos pagamos las consecuencias.
Todos somos generales después de la batalla, algo que también la clase política y los "opinólogos" deben entender: no es saludable para el país construir una comunicación hacia la ciudadanía a través de los medios bajo ese criterio, pues no ayuda. El mensaje es que se debe construir institucionalidad y recobrar el principio de autoridad, lo cual implica un proceso gradual, incluso con los pocos recursos que se tienen actualmente en el ámbito de cuadros políticos adecuados. Se debe dejar de lado, por parte de una oposición revanchista con grupos de izquierda mercantilista, sin más argumentos que el poder como legisladores que hoy ostentan, y la búsqueda de "vacancias" u otros medios para deslegitimar al gobierno, sin dar por lo menos 100 días para ver resultados, aunque sean mínimos y que haga ajustes que son necesarios.
Buscar el consenso y sumarse al trabajo que pueda tener el actual régimen es lo adecuado, proponiendo cuadros mejor calificados para las carteras ministeriales con mayor contingencia, como Interior y Defensa, que son las más cuestionadas hoy, y empujar al Perú entre todos. Surgirán las diferencias entre el oficialismo y la oposición, pero hoy se debe construir institucionalidad a toda costa. Solo así nuestro país mejorará y todos los peruanos de buena fe volveremos a creer en nuestras instituciones. Así que, por el bien de nuestro Perú, a trabajar todos juntos para sacarlo adelante. Ese es el camino. Así sea.
















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