Carlos Hakansson

Cohabitación política o vacancia presidencial

Problemas de gobernabilidad están dentro y no fuera del Ejecutivo

Cohabitación política o vacancia presidencial
Carlos Hakansson
23 de noviembre del 2021


Si la política es la acción humana para el bien común entonces las oportunidades no se esperan, se crean. La decisión para presentar la moción de vacancia presidencial por incapacidad moral permanente necesita sumar 26 firmas como mínimo para ser admitida. Las opiniones a favor y en contra de la iniciativa de la congresista Patricia Chirinos no tardaron en circular en medios y redes sociales, lo real es que el tema ha entrado al debate público. Si logra su primer objetivo en la mesa directiva (alcanzar el número mínimo de firmas), el siguiente paso será conocer a través de los periodistas la posición singular de cada congresista antes del debate, mientras el jefe de Estado prepara su defensa ante el pleno. Sin embargo, la indefinición, ausencia de liderazgos en cada bancada y falta de predictibilidad en las decisiones de la oposición no permite presumir el futuro de la moción de vacancia al momento de su votación en el hemiciclo.

De todas las críticas en contra de la vacancia, la más recurrente es apelar a la gobernabilidad. Sobre este tema, tengamos en cuenta que se trata del oficio y primera ocupación del presidente de la República una vez proclamado por la autoridad electoral. La necesidad de construir una mayoría por medio de acuerdos y acercamientos con otros grupos parlamentarios para alcanzar los consensos necesarios, el primero de ellos será asegurar la investidura a su presidente del Consejo de Ministros. Una vez logrado ese objetivo, la gobernabilidad será viable en el tiempo en la medida que los integrantes de la mayoría congresal formada actúen en consecuencia con los acuerdos alcanzados.

Por todo lo anterior, si el Congreso otorgó la cuestión de confianza planteada por la presidencia del Consejo de Ministros, a pesar de los desaciertos sobre el perfil de los miembros que componen su gabinete, los problemas de gobernabilidad yacen dentro y no fuera del Ejecutivo. El origen de los problemas surgidos desde el 28 de julio de este año se debe, precisamente, por tomar decisiones a espaldas de la composición parlamentaria, a gobernar prescindiendo de su reacción política, más todavía cuando carece de mayoría suficiente que le permita implementar el plan de gobierno anunciado durante la campaña electoral. Si la democracia es el gobierno de la mayoría respetando a la minoría, el único camino posible para un presidente de la República jaqueado por la vacancia, si ésta no prospera, será la cohabitación de un gobierno de centro izquierda, productor de políticas públicas, sumado uno de centro derecha para promover políticas de empleo, producción y crecimiento; un ejecutivo liderado por un primer ministro de amplio consenso y un presidente de la República que ejerza como un jefe de Estado que cumpla constitucionalmente con los actos debidos en función a su cargo, debidamente refrendados para ser válidos. En resumen, cohabitación política o vacancia presidencial.

Carlos Hakansson
23 de noviembre del 2021

NOTICIAS RELACIONADAS >

Las reformas electorales antisistema

Columnas

Las reformas electorales antisistema

Las normas electorales funcionan como un sistema que, además de...

01 de abril
Los pilares invisibles de la justicia internacional

Columnas

Los pilares invisibles de la justicia internacional

En el vasto paisaje del derecho constitucional comparado, tres concept...

25 de marzo
Las constituciones del siglo XXI y las tiranías

Columnas

Las constituciones del siglo XXI y las tiranías

  Los textos constitucionales iberoamericanos han experimentado ...

18 de marzo

COMENTARIOS