Mariana de los Ríos

Barbie: feminismo, marketing y diversión

Entre la magia de Barbie Land y el discurso progresista

Barbie: feminismo, marketing y diversión
Mariana de los Ríos
01 de agosto del 2023


La película
Barbie, dirigida por Greta Gerwig  y coescrita por Gerwig y Noah Baumbach, aborda audazmente a la icónica muñeca y su influencia en la cultura contemporánea. Desde su creación, la muñeca Barbie ha sido más que un simple juguete; Ruth Handler, su creadora, tenía ambiciones más amplias para esta figura de plástico con espíritu libre, aunque no siempre en sintonía con las percepciones del público. Gerwig y Baumbach se sumergen en esta complejidad histórica para imaginar una armoniosa relación ideológica entre la marca y el consumidor actual.

Aunque la película es producida por Mattel Films (empresa que fabrica las muñecas), la tensión entre el arte y la propaganda corporativa no pasa desapercibida. No obstante, Barbie tiene sus propios acertijos y nos muestra cómo la propaganda corporativa puede ser sorprendentemente entretenida. La secuencia de apertura, una ingeniosa reinterpretación del "amanecer del hombre" en 2001: Una odisea del espacio, presenta a Barbie como el cambio de juego definitivo en el universo de las muñecas, ampliando el horizonte de tiempo de juego para las niñas más allá del valor materno predeterminado.

La voz narrativa de Helen Mirren destaca la versatilidad simbólica de Barbie y cómo puede representar a cualquier persona: un médico, una autora, una presidenta, etc. En Barbie Land, una especie de utopía, cada versión de Barbie vive en su propia Dreamhouse perfecta, mientras que las múltiples versiones de Ken son simplemente "superfluas" en comparación. Este enfoque desafía la idea tradicional del patriarcado, cuestionando su papel y relevancia.

La interpretación enérgica y mordaz de Margot Robbie como la "Barbie estereotipada" nos muestra una vida aparentemente perfecta, pero plagada por pensamientos perturbadores y cambios físicos inesperados. Esta representación subversiva cuestiona la imagen preconcebida de Barbie y destaca cómo incluso los íconos pueden enfrentar luchas internas. El encuentro con la preadolescente Sasha y su madre Gloria en el mundo real añade una capa más profunda a la trama, confrontando la imagen superficial de Barbie con la realidad humana.

El elenco –incluyendo a Ryan Gosling como "solo Ken", Kate McKinnon como Weird Barbie y Will Ferrell como el director ejecutivo anónimo de Mattel– se divierte con la interpretación de sus personajes. Gosling brilla como un Ken profundamente inseguro frente a la indiferencia de Barbie, ofreciendo una reflexión sutil sobre la masculinidad de hoy y su papel en la sociedad. Sin embargo, la película no evita la autocrítica, abordando las limitaciones de Barbie como vehículo para comentarios más sustanciales. Algunas escenas pueden resultar incómodas y forzadas, especialmente cuando se presenta un monólogo sobre el patriarcado. Además, el hecho de que la entidad bajo el microscopio sea también la que escribe los cheques plantea interrogantes sobre la sinceridad de las críticas, dejando espacio para la posibilidad de favorecer a Mattel.

A pesar de estas limitaciones, Barbie es una fiesta para los sentidos, gracias al impresionante diseño de producción de Sarah Greenwood, que da vida al mágico Barbie Land con detalles tangibles e intangibles. Los números musicales y los cameos de importantes personas del mundo del espectáculo añaden un toque adicional de diversión y entretenimiento.

La película se encuentra en un interesante punto de inflexión en la industria cinematográfica, en el que las ideas parecen nacer cada vez más de productos preexistentes. Aunque esta tensión entre el cine y el comercio es innegable, Barbie no teme abordarla, exponiendo su descarado comercialismo y agudas sensibilidades, lo que invita a reflexionar sobre la relación entre los objetivos de una marca y su ejecución.

En resumen, Barbie es una rareza interesante, una fiesta cinematográfica que deleita y confunde a partes iguales. A través de su enfoque feminista y su brillante creatividad, la película invita a una reflexión sobre el impacto de los juguetes y medios de comunicación en las percepciones de género desde temprana edad. La interpretación magistral de Margot Robbie, junto con el elenco talentoso y el ingenioso guion, hacen de Barbie una película que perdurará en la mente del espectador mucho después de abandonar el cine.

Mariana de los Ríos
01 de agosto del 2023

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