Giovanna Priale
Año nuevo 2020: a crecer, a crecer
Las dos caras de la política económica

A veces pareciera que existe una dicotomía: entre procurar el crecimiento económico y priorización la inversión de educación, salud y alimentación para la población más vulnerable. En otros momentos se crearía una aparente disputa entre si primero se procura el crecimiento económico y luego se distribuye, o si se puede lograr los dos objetivos en simultáneo.
Si recuerdo bien mi primera clase de política económica con Jorge González Izquierdo, cada objetivo de política pública requiere una herramienta de política pública. Así las cosas, el arte de ser ministro de Economía es tal vez uno de los retos más fascinantes y al mismo tiempo, demandantes de creatividad y tenacidad. En el Perú, el Ministerio de Economía tiene a su cargo la administración de la hacienda y, con ello, la política fiscal. Y por otro lado, el diseño e implementación de las políticas económicas para el crecimiento con equidad, al que todos aspiramos.
Hay países en los que estas tareas se encuentran desdobladas en dos ministerios, pues no solo son demandantes al extremo, sino que requieren habilidades y competencias que se entretejen y generan fricciones naturales. Por ello, puede resultar hasta deseable tener dos líderes aportando a la natural discusión de política económica que se va haciendo cada vez más necesaria en nuestro país.
Mantener el presupuesto equilibrado supone sacrificios que exige Hacienda y que impactan directamente en la población, como aumentar impuestos o pagar menores valores de bono de reconocimiento por los aportes realizados por los trabajadores al Estado, al momento de trasladarse a una AFP. Perseguir esta meta también supone contar con profesionales especializados en finanzas para reperfilar la deuda externa, conseguir mejores fuentes de financiamiento para los gobiernos regionales y locales.
También se debe contar con procesos de adquisición de obras y servicios costo eficientes. Y establecer las políticas y las acciones que las acompañen para lograr crecimiento económico con equidad. Esto incluye ser capaces de identificar y liderar el desarrollo de los proyectos de inversión de largo plazo, con el entendimiento y la atención de las necesidades de las partes involucradas, sobre todo cuando estas tienen impacto social y medio ambiental.
Asimismo, en este caso, Economía debe ser capaz de establecer indicadores de gestión que le permitan ver si las acciones que ha elegido son correctas para el logro de las metas trazadas: crecimiento económico, aumento de empleo juvenil, reducción de la pobreza monetaria y no monetaria, acceso al mercado por parte de los pobladores rurales, entre otros. Por supuesto, las acciones de cada ministerio (Trabajo, Agricultura, Pesca, etc) resultan claves, pero el gran articulador del logro de las metas económicas, que en este caso se encuentran centralizadas en el Ministerio de Economía.
Vale la pena mirar experiencias internacionales si queremos salir del estancamiento en el que nos encontramos hace ya varios años. Este sería un gran aporte de este Gobierno al despegue de nuestro país en el próximo 2020.
COMENTARIOS