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Dos ediciones de autor

Columna

Dos ediciones de autor

5 de Julio del 2017

“Cartografía de mi cuerpo” y “El Vigésimo”

Se suele llamar “ediciones de autor” a aquellos libros en los que el autor es responsable de todo el proceso de publicación: desde la creación hasta la distribución, pasando por la edición, la diagramación, la corrección, el diseño y la impresión. Hoy, gracias a la tecnología digital, es mucho más fácil para cualquier autor “autopublicarse”, aunque esto no ha llevado a superar los viejos prejuicios contra las ediciones de autor. En las últimas semanas hemos recibido dos interesantes libros de este tipo y recién publicados: Cartografía de mi cuerpo (poemas) de Julio Garrido Huaynate y El Vigésimo (cuentos) de Gonzalo Mariátegui.

Abogado y analista político, Julio Garrido Huaynate (Lima, 1945) es autor de numerosos libros de narrativa y poesía —desde El abeja y la otra banda (cuentos, 2007), hasta Mi padre en piedra (poemas, 2013) y Nana Meni (cuentos, 2014)—, además de hijo del reconocido poeta Julio Garrido Malaver. En Cartografía de mi cuerpo reúne 22 poemas sin título (solo numerados) que giran, en su mayor parte, en torno a algún órgano del hablante: corazón, hígado, estómago, manos, etc. En cada uno de estos órganos trata de buscar sus señas de identidad: “Están mis manos / … / Guardan su propia memoria / el recuerdo de todos los cuerpos tocados /… / En ruego y explore permanente” (IX). Y casi todos ellos concluyen con una invocación a la persona amada: “Mi boca / Intentando siempre descubrir la tuya / en cada ensayo / en cada beso”.

Como se ve, se trata de poemas retóricamente simples, pero efectivos. En el prólogo del libro el crítico Ricardo González Vigil afirma que “el inventario de los órganos corporales trasciende lo anatómico y lo puramente material; desnuda las vivencias psicológicas y espirituales en general: sensaciones, sentimientos, reflexiones, proyectos y una tenaz búsqueda individual del ideal”. Pero hay que señalar que todas esas virtudes quedan relativizadas por la inocencia de los textos. Cartografía de mi cuerpo es el libro de un escritor amateur, como casi todas las ediciones de autor; pero un amateur con muy buen oído para el ritmo y la sonoridad del lenguaje.

También abogado de profesión, Gonzalo Mariátegui (Lima, 1943) tiene otras dos pasiones: las artes plásticas (como pintor, escultor y galerista) y la literatura, pues es autor de siete libros de narrativa, desde La cuerda floja (cuentos, 1996) hasta Memorias de un pícaro llamado Misterio (novela, 2015). A ellos se suma ahora El Vigésimo, un conjunto de ocho cuentos, breves historias que parten de situaciones y personajes cotidianos para desembocar en finales que definen de un solo trazo el destino de los protagonistas. Es el caso de “El calígrafo”, la historia de Justo Pérez, quien desde su niñez estuvo obsesionado con el arte de la caligrafía, lo que a la larga lo lleva a “firmar” una infinidad de niños no reconocidos por sus propios papás. O “Error de oficio”, en el que un artista plástico se hace pasar por “pintor de brocha gorda”, para acercarse a una mujer hermosa.

La nota introductoria de este libro también está a cargo de un escritor prestigioso. En este caso se trata del poeta y crítico Marco Martos, quien afirma que Mariátegui demuestra “un conocimiento intenso de las pasiones humanas, las que va describiendo con sobriedad minimalista en cada uno de estos relatos”. Y además señala un punto importante: que en El Vigésimo Mariátegui nunca habla de sí mismo: “El sobrio diplomático que ha recorrido el mundo llevando el nombre del Perú, vela su interioridad, disfraza sus sentimientos, no aparece en ningún lado como persona”. Una saludable opción, especialmente en estos tiempos del exhibicionismo literario de las autoficciones.

Javier Ágreda